Las celebraciones populares en todo el territorio nacional por la clasificación de la Selección Argentina a los cuartos de final del Mundial 2026 se transformaron en un escenario de tragedia y descontrol en múltiples localidades. El episodio más grave de la jornada se registró en la ciudad bonaerense de Cañuelas, donde un vecino de 46 años, identificado como Franco Francisco Depauli, perdió la vida tras recibir un violento impacto de piedra en la cabeza.
La víctima fatal quedó atrapada en medio de un feroz enfrentamiento entre bandas rivales frente a la Plaza San Martín de dicha localidad, justo en el momento en que intentaba retirar su vehículo particular de la vía pública. Debido a la masiva concentración de personas que impedía el acceso rápido de las ambulancias, Depauli fue trasladado de urgencia en un auto particular hacia el Hospital Ángel Marzetti, donde ingresó sin signos vitales y falleció a pesar de las maniobras de reanimación.
La Policía bonaerense logró identificar y detener de forma inmediata al presunto autor del piedrazo mortal, un joven de 20 años con antecedentes por homicidio simple, gracias al rastreo de las cámaras de seguridad municipales. En paralelo, el centro de la Ciudad de Buenos Aires también vivió horas de extrema tensión en las inmediaciones del Obelisco, donde un operativo de 400 agentes porteños terminó con 19 personas arrestadas y 5 policías heridos tras recibir botellazos.
En el resto del territorio de la provincia de Buenos Aires se contabilizaron múltiples focos de conflicto céntricos. Los hechos más duros ocurrieron en Mar del Plata, donde el Grupo de Apoyo Departamental debió intervenir con balas de goma y gases tras sufrir el destrozo de patrulleros, mientras que en Villa Elisa un joven quedó inconsciente por un botellazo y en Pergamino, San Nicolás y Pinamar se reportaron destrozos comerciales y vandalismo urbano.
Nuestra ciudad no estuvo exenta de la problemática generalizada que empañó la alegría deportiva nacional. En Olavarría se registraron diversas peleas callejeras y episodios aislados de violencia física entre grupos de personas durante las concentraciones espontáneas de hinchas que se agruparon en los puntos tradicionales de festejo, obligando a intervenciones puntuales para disipar los disturbios.
El panorama de descontrol se replicó con fuerza en otras provincias del país, destacándose la situación en Córdoba, donde la policía detuvo a 42 personas tras el saqueo a una joyería frente al Patio Olmos. Los enfrentamientos entre fanáticos, los ataques con proyectiles hacia las fuerzas de seguridad y los destrozos en vidrieras comerciales se repitieron además en ciudades de Santa Fe, Santa Cruz, Tucumán, Río Negro, La Pampa y Chubut.
Fuente: Agencia DIB


