El juicio oral por el brutal asesinato del empresario Fernando «Lechuga» Pérez Algaba, cuyo cuerpo desmembrado fue hallado en julio de 2023 en un arroyo de Lomas de Zamora, ingresó en su cuenta regresiva. Tras una histórica y poco habitual jornada de audiencias desarrollada durante este domingo en el Tribunal Oral en lo Criminal N° 9, la fiscalía y la querella solicitaron formalmente la pena de prisión perpetua para los tres principales imputados.
Durante la ronda de alegatos del fin de semana, la fiscal Marcela Dimundo y los abogados querellantes, Javier Baños y Sebastián Queijeiro, coincidieron en que existió un «acuerdo de voluntades y división de roles» entre los acusados para ejecutar el homicidio. La fiscalía ratificó la imputación por homicidio triplemente agravado por el uso de arma de fuego, premeditación y codicia, mientras que la representación de la familia de la víctima sumó el agravante de la alevosía.
El proceso judicial tiene en el banquillo de los acusados a Maximiliano Pilepich, Nahuel Vargas y Matías Gil, señalados como los coautores materiales del crimen motivado por deudas económicas. En un cierre de alegato de alto impacto dramático, el abogado querellante Queijeiro se dirigió de forma individual a cada uno de los miembros del tribunal civil y repitió doce veces una frase tajante: «La voz de Fernando son las pruebas».
El futuro de los tres sospechosos quedó supeditado a la decisión que tome a partir de este lunes el jurado popular, conformado por 12 ciudadanos de a pie. De acuerdo con el procedimiento de la provincia de Buenos Aires, para dictar una condena a prisión perpetua se requiere la unanimidad del cuerpo, por lo que el desacuerdo de un solo integrante podría hacer caer el debate técnico o forzar un nuevo juicio.
La agenda judicial de este lunes estará centrada en los alegatos de los abogados defensores, quienes buscarán desestimar las pruebas y pedir la absolución de Pilepich, Vargas y Gil. Una vez concluidas las exposiciones de la defensa, el jurado popular se retirará a sesionar en una sala reservada para deliberar de forma secreta y determinar si los acusados son culpables o inocentes de uno de los casos policiales más conmocionantes de los últimos años.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


