El presidente de la Nación, Javier Milei, y la vicepresidenta, Victoria Villarruel, volverán a compartir un escenario institucional en medio de una relación marcada por la distancia política y la tensión interna. Ambos mandatarios confirmaron por separado su asistencia a los actos oficiales por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia, que se llevarán a cabo este miércoles 8 de julio en la ciudad de San Miguel de Tucumán.
La convocatoria fue impulsada por el gobernador tucumano, Osvaldo Jaldo, quien extendió la invitación formal a todos los mandatarios provinciales y a las máximas autoridades del país. Ante la llegada de la comitiva presidencial y el resto de los funcionarios, el Ministerio de Seguridad de dicha provincia diagramó un fuerte operativo de control que desplegará a más de 2.000 efectivos policiales en el microcentro de la capital.
De acuerdo con el cronograma oficial, las actividades centrales comenzarán durante la noche del martes para esperar la medianoche del 9 de julio. El evento será transmitido a todo el país por Cadena Nacional e incluirá la entonación del Himno Nacional Argentino y la posterior firma de las actas protocolares en el histórico Salón de la Jura de la Casa Histórica, donde se espera la foto conjunta del binomio del Ejecutivo.
Desde el entorno de la titular del Senado decidieron mantener un perfil estrictamente institucional y ratificaron que su viaje responde de manera exclusiva al cumplimiento de sus deberes republicanos. La última vez que Milei y Villarruel coincidieron en un acto público fue el pasado 20 de junio en Rosario por el Día de la Bandera, jornada que dejó en evidencia una fría distancia y un saludo estrictamente protocolar entre ambos.
En aquella oportunidad en suelo santafesino, la vicepresidenta fue ubicada a varios metros del núcleo duro de la comitiva presidencial e incluso quedó de espaldas al Jefe de Estado durante parte del acto. Al finalizar esa jornada, Villarruel no ocultó su malestar, tildó de «maleducados» a los funcionarios que evitaron saludarla y lanzó duras críticas contra Manuel Adorni, lo que terminó de congelar el diálogo directo entre la quinta de Olivos y el Senado.


