La inflación de marzo se ubicó en el 3,4%, marcando una aceleración respecto al mes anterior y convirtiéndose en el dato más alto desde marzo de 2025, según informó el INDEC.
Con este resultado, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) acumuló un 9,4% en el primer trimestre del año y un 32,6% en los últimos 12 meses.
El incremento mensual estuvo impulsado principalmente por el rubro Alimentos y bebidas no alcohólicas, con fuertes subas en carnes y derivados, que tuvieron incidencia en todas las regiones del país.
Educación lideró las subas
La división con mayor aumento en marzo fue Educación, que registró una suba del 12,1%, en línea con el inicio del ciclo lectivo. Le siguieron Transporte (4,1%), impulsado por aumentos en combustibles y tarifas, y Vivienda y servicios, con un alza del 3,7%.
En contraste, los menores incrementos se observaron en Equipamiento y mantenimiento del hogar (1,3%) y Bienes y servicios varios (1,7%).
Categorías y comportamiento regional
Por categorías, los precios regulados encabezaron las subas con un 5,1%, seguidos por el IPC núcleo (3,2%), mientras que los estacionales registraron un incremento más moderado del 1%.
A nivel regional, el mayor aumento se dio en el Noreste (4,1%) y el Noroeste (4,0%). En tanto, la región Pampeana (3,3%) y el Gran Buenos Aires (3,4%) se ubicaron en torno al promedio nacional, mientras que la Patagonia registró la menor suba, con un 2,5%.
La reacción del Gobierno
El presidente Javier Milei calificó el dato como “malo”, aunque sostuvo que responde a factores puntuales y se mostró confiado en que la inflación retomará una trayectoria descendente en los próximos meses.
En ese sentido, el mandatario señaló que existen “elementos duros” que explican la aceleración de marzo y anticipó que profundizará su análisis en el marco de un encuentro empresarial.
Presión sobre el consumo
El comportamiento de los precios, especialmente en alimentos y servicios, continúa impactando en el poder adquisitivo de los hogares. Con una inflación acumulada que supera el 9% en apenas tres meses, el ritmo de los ingresos vuelve a quedar en el centro de la discusión económica.
De cara a los próximos meses, la evolución de los precios regulados y del componente núcleo será clave para determinar si la tendencia logra desacelerarse o si persisten las presiones inflacionarias.


