El escándalo en torno a la Copa del Mundo 2026 escaló a niveles diplomáticos y políticos sin precedentes. Tras el durísimo comunicado emitido por la UEFA, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, redobló la apuesta y confirmó de manera pública que se comunicó de forma directa con las máximas autoridades de la FIFA para exigir que revisaran y anularan la expulsión del delantero Folarin Balogun.
El mandatario norteamericano no se guardó nada al aire y cuestionó con extrema dureza el desempeño del árbitro brasileño Raphael Claus, quien le había mostrado la tarjeta roja directa a la figura del equipo conducido por Mauricio Pochettino durante el cruce ante Bosnia. “Vi la jugada, y soy una persona que ama los deportes; eso no fue una falta. Ni siquiera fue una infracción», disparó Trump con su habitual estilo confrontativo.
En esa misma línea, el jefe de Estado de los Estados Unidos elevó el tono de la polémica al deslizar graves sospechas sobre los antecedentes del juez del encuentro. «Este árbitro, que es un poco sospechoso si revisás su historial, tomó una decisión corporativa que absolutamente nadie en el estadio podía creer”, afirmó el mandatario, sumando un condimento incendiario a la previa del partido de octavos de final.
Trump reconoció que su intervención se debió al enorme peso deportivo que el atacante tiene dentro del esquema táctico de la selección anfitriona de cara al choque eliminatorio frente a Bélgica en Seattle. “Balogun es nuestro mejor jugador, o uno de nuestros mejores jugadores. Y le sacó una tarjeta roja. Sí, llamé y pedí una revisión inmediata del caso por parte de la FIFA”, reveló sin filtros sobre su accionar.
La sorpresiva e histórica admisión del presidente estadounidense le da un trasfondo de enorme presión política a la polémica decisión del Comité Disciplinario de la FIFA, que el domingo determinó dejar en suspenso la sanción automática de un partido para Balogun. Con la UEFA en pie de guerra por lo que consideran una violación flagrante a los reglamentos universales, el partido de esta noche sumó una tensión extra que excede por completo los límites del campo de juego.


