A seis días de la desaparición, el fiscal Raúl Garzón analiza un audio clave enviado al celular de la familia. La querella, ahora a cargo de Carlos Nayi, asegura que la adolescente está en Córdoba. El único detenido declaró y mantuvo su coartada.
El caso sumó un fuerte componente de tensión tras la presentación de nuevas pruebas tecnológicas, mientras la familia reestructura su estrategia legal para acelerar los rastrillajes.
El mensaje: «Tu hija está bien»
La novedad que movilizó a los investigadores llegó directamente al teléfono celular de Melisa, la madre de Agostina, quien no dudó en presentarse ante la sede policial para aportar el material de forma inmediata:
- El contenido: El texto o transcripción del contacto telefónico reza de manera textual: “Tu hija está bien. Dormida. Quedate tranquila”.
- Voz reconocida: Si bien la fiscalía suele descartar una gran cantidad de llamados extorsivos o bromas de mal gusto comunes en estas situaciones, en este caso particular Melisa le explicó a los pesquisas que logró reconocer la voz de quien hablaba, lo que motivó que los peritos informáticos y telefónicos iniciaran un análisis fonético de urgencia.
Cambio de estrategia y la pista cordobesa
La familia de la menor decidió dar un vuelco en la conducción de la querella y designó al reconocido abogado penalista Carlos Nayi para que lidere la representación de la familia en la causa.
Tras tomar contacto con el expediente y los últimos informes de las fuerzas de seguridad, Nayi se mostró optimista respecto a la localización de la joven. El letrado ratificó públicamente que, con los elementos probatorios y los cruces de antenas telefónicas recolectados hasta el momento, existen certezas casi absolutas de que la adolescente «está en Córdoba».
La declaración del único detenido
En paralelo al análisis del mensaje, este jueves se le tomó declaración indagatoria a Claudio Gabriel Barrelier, el único sospechoso privado de su libertad que tiene la causa hasta el momento.
Durante su comparecencia ante el fiscal Garzón, Barrelier optó por mantener firme la coartada que había presentado inicialmente:
- El auto rojo: El sospechoso ratificó su relato original respecto a los movimientos de un vehículo de ese color en las inmediaciones de la zona de desaparición.
- Las imágenes de las cámaras: Al ser confrontado con los videos de seguridad pública difundidos por los medios en las últimas horas, el imputado desestimó que la menor de las imágenes fuera Agostina y aseguró ante la Justicia que la niña que se observa en la filmación es en realidad su propia hija.
La fiscalía continuará cruzando los datos del peritaje del celular de la madre con los registros de las cámaras de seguridad de la zona para determinar la veracidad de los dichos de Barrelier y dar con el paradero definitivo de la menor.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas y medios nacionales


