Un exhaustivo documento técnico elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) encendió las alarmas sobre el futuro inmediato de los precios en el país al analizar el impacto directo que tendrá el encarecimiento global del petróleo. De acuerdo con las estimaciones del organismo dependiente de la ONU, las derivaciones logísticas y productivas del conflicto bélico en Medio Oriente terminarán por sumarle una presión extra de entre 0,9 y 2,5 puntos porcentuales a la inflación total de la Argentina durante el presente año.
Para trazar la metodología del cálculo, los especialistas del organismo internacional diagramaron tres escenarios posibles de evolución para el crudo, evaluando detalladamente qué proporción de las subas internacionales se trasladará a los surtidores locales y generará efectos de segunda ronda en el transporte. El primer escenario, proyectado con un barril a 86 dólares y una suba energética del 25% respecto al año pasado, contempla el impacto más leve en el índice general, el cual se ubicaría en un alza moderada de 0,9 puntos.
La magnitud del golpe al bolsillo escala de forma drástica a medida que se configuran las hipótesis más complejas de desabastecimiento o recargo de fletes marítimos en las rutas comerciales externas. El segundo escenario, calculado sobre la base de un petróleo a 95 dólares el barril, generaría un traspaso inflacionario directo de 1,4 puntos en la canasta local, mientras que el tercer escenario, que prevé un crudo a 115 dólares y una suba de insumos del 67%, dispararía el indicador final en 2,5 puntos.
La CEPAL detalló que el impacto definitivo sobre el consumidor minorista dependerá en gran medida de las regulaciones internas que aplique el Gobierno nacional y del grado de absorción que muestren las petroleras en sus cadenas de refinamiento. En ese sentido, las medidas oficiales de postergar la actualización de los impuestos a los combustibles líquidos y la estrategia de YPF de aplicar congelamientos temporales operaron como un amortiguador clave, retrasando el traslado pleno de la devaluación.
En la comparación regional, la Argentina quedó posicionada en la mitad de la tabla general del informe de la ONU, compartiendo una vulnerabilidad intermedia junto con economías vecinas como las de Brasil, Paraguay y Chile. El país con peor pronóstico ante la crisis del crudo es República Dominicana, donde la inflación anual podría sufrir un salto de hasta 4,6 puntos en el peor escenario, mientras que en el extremo opuesto se ubicó Ecuador, resguardado por subsidios internos que limitan el impacto a menos de un punto.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


