Un pormenorizado informe del sistema financiero expuso el severo impacto de la caída del salario real y la volatilidad de las tasas de interés en la capacidad de pago de los argentinos. Según un adelanto estadístico de la consultora 1816, el índice de morosidad de las familias trepó al 12,7% del sistema integrado en mayo, dejando a unos 5,8 millones de personas fuera de la condición de sujetos de crédito por registrar deudas impagas o préstamos irregulares.
Los directivos de las principales entidades bancarias privadas explicaron que el origen de esta masiva incobrabilidad se concentra en el arrastre de los saldos de tarjetas de crédito no abonados, principalmente en el Gran Buenos Aires, donde la morosidad con los plásticos alcanza el 20%. Ante este panorama de asfixia en el bolsillo, la cuota del banco comenzó a competir directamente con el pago de servicios de luz, gas, alquiler y prepagas, terminando por ser el primer gasto que la población deja de abonar.
El desglose demográfico del estudio privado arrojó una señal de alerta máxima sobre las nuevas generaciones, detallando que casi el 40% de los menores de 35 años con créditos vigentes ya presenta al menos un préstamo irregular. De acuerdo con los analistas sectoriales, en este segmento joven está impactando de forma dramática el fenómeno de la ludopatía y el auge de las plataformas de apuestas deportivas online, las cuales pronostican registrar niveles récord de transacciones motorizadas por el desarrollo del Mundial 2026.
Por el lado del entramado productivo, si bien las empresas corporativas grandes muestran una estructura sólida, la morosidad de las compañías comerciales de menor tamaño pasó del 3,3% al 3,5% y continúa en alza. Desde la conducción del Banco Galicia advirtieron que la situación de las pymes todavía no encontró un techo debido a que poseen menores herramientas de eficiencia financiera para amortiguar los efectos de la recesión generalizada y las elevadas tasas reales positivas heredadas de la crisis.
Ante este escenario de ahogo financiero, la banca pública provincial y nacional resolvió salir al rescate de los deudores mediante agresivos planes de refinanciación de obligaciones vigentes. El Banco Provincia, por caso, flexibilizó sus plazos y mejoró las tasas de interés para el segmento con ingresos menores a cuatro salarios mínimos, ofreciendo planes con tasas que van del 31% al 50% anual para regularizar deudas avanzadas o saldos de tarjetas Visa y Mastercard en hasta 60 cuotas mensuales.
Fuente: Diario Ambito


