
Esta vez tardó más en llegar. La previa se empezó a vivir de un modo distinto al de otras Copas del Mundo.
Será la crisis económica que tiene a la enorme mayoría demasiado preocupada en sostener el día a día como para ponerse a pensar en este tipo de cosas.
Será que la falta de partidos amistosos de relieve hizo que esta vez faltara algún gancho.
Será que venimos de ser campeones y esa felicidad absoluta al mismo tiempo nos quitó desesperación.
O tal vez será por una sumatoria de factores.
Pero en 2026, la sensación generalizada es que la fiebre mundialista tardó más de la cuenta en aparecer.
Lo cierto es que hoy sí, hoy una recorrida por la ciudad permite ver que ya está instalado el espíritu, que ahora sí comerciantes de los rubros más diversos lookean sus locales para la ocasión.
El celeste y blanco, las camisetas, la imagen de Messi, una pelota de fútbol, el logo del Mundial que ya asoma en el horizonte.
Lo que sea viene bien a modo de marketing.
Y si eso sirve para llamar la atención de algún potencial cliente, en estos días de ventas tan pero tan frías, muchísimo mejor.
Mientras tanto, el entrenador Lionel Scaloni confirmó ayer quienes serán los 26 jugadores que defenderán los colores de la Selección Argentina y así se puso en marcha una cuenta regresiva que irá creciendo en expectativas con el correr de los días.






