Las imágenes satelitales divulgadas por la agencia espacial estadounidense revelan la pérdida de hielo más rápida registrada en la historia moderna. En apenas dos meses, el frente del glaciar antártico retrocedió más de ocho kilómetros. Los científicos advierten que este fenómeno podría repetirse en masas de hielo de mayor escala, con consecuencias devastadoras para el nivel del mar.

La NASA publicó imágenes satelitales que documentan uno de los eventos de pérdida glaciar más extremos jamás registrados entre enero de 2022 y marzo de 2023, el glaciar Hektoria , ubicado en la Península Antártica, retrocedió 25 kilómetros. Dentro de ese período, en tan solo dos meses su frente cedió más de ocho kilómetros, lo que constituye la mayor tasa de pérdida de hielo glaciar terrestre observada en la historia moderna, según informó la Agencia Noticias Argentinas.
Una geometría que aceleró el colapso
Los científicos señalan que la configuración particular del glaciar fue determinante para explicar la velocidad del cambio. Al igual que muchas masas de hielo de la Península Antártica, Hektoria nace en tierra firme y se extiende hacia el mar, terminando en una gruesa placa flotante conocida como «lengua de hielo». Esta característica lo hacía especialmente vulnerable, al perder tanto esa lengua como una zona de hielo terrestre asentada sobre una llanura, el glaciar contribuyó directamente al aumento del nivel del mar global.
Una cadena de eventos que comenzó en 2002
El proceso que culminó en el colapso de Hektoria tiene su origen dos décadas atrás. En 2002, la plataforma de hielo Larsen B , que actuaba como barrera natural para Hektoria y los glaciares vecinos, se fragmentó y colapsó abruptamente. A partir de entonces, las masas de hielo de la zona comenzaron a adelgazarse y retroceder de manera sostenida.
En 2011, el hielo marino fijo en la bahía de Larsen B se acumuló lo suficiente como para ofrecer un nuevo soporte al frente del glaciar, permitiéndole incluso avanzar durante varios años. Sin embargo, ese equilibrio era frágil. En enero de 2022, grandes marejadas oceánicas rompieron el hielo fijo en la bahía, eliminando de golpe ese sostén. Lo que vino después quedó registrado en las imágenes que hoy recorren el mundo científico.
Una señal de alerta para glaciares más grandes
Aunque Hektoria es relativamente pequeño en comparación con otras masas de hielo antárticas, los especialistas advierten que el fenómeno no debe minimizarse. Si eventos similares ocurrieran en glaciares de mayor envergadura, las consecuencias para el nivel del mar podrían ser dramáticas. El glaciar Verde, vecino de Hektoria, continuó retrocediendo incluso después de que el frente del primero se estabilizara de forma relativa, lo que indica que la dinámica de la zona sigue siendo inestable.
Las imágenes de la NASA no son solo un registro histórico, son una advertencia sobre la aceleración de procesos que, hasta hace poco, los modelos climáticos proyectaban para un futuro más lejano.
Fuente: NASA / Agencia Noticias Argentinas


