Mientras el contratista Matías Tabar declaraba en Comodoro Py y aportaba pruebas sobre obras millonarias en la casa del jefe de Gabinete, el Presidente lo tenía a su lado en una reunión con dirigentes de la comunidad judía internacional.

El timing no fue casual, o al menos así lo leyó buena parte del mundo político. Este martes, Javier Milei recibió en la Casa de Gobierno a autoridades de B’nai B’rith Internacional, la histórica organización judía con presencia en decenas de países. Su presidente, Robert Spitzer, encabezó la delegación. Pero quien acaparó la atención no fue el visitante sino quien apareció junto al Presidente en las imágenes del encuentro. Manuel Adorni, el mismo funcionario que ese día enfrentaba una jornada complicada a pocas cuadras, en los tribunales federales.
A la reunión también asistieron el canciller Pablo Quirno, el ministro de Salud Mario Lugones, el presidente de la DAIA Mauro Berenstein y otros referentes de la entidad, entre ellos su CEO Dany Mariaschin y la titular de la filial local, Susana Chalón.
Lo que dijo el contratista
Horas antes de que se tomara esa foto, Matías Tabar se presentó ante el fiscal Gerardo Pollicita en el juzgado federal a cargo de Ariel Lijo. El objeto de la investigación es determinar si Adorni se enriqueció de manera ilícita. Tabar, quien realizó reformas en la vivienda del funcionario ubicada en el country Indio Cuá, sostuvo haber cobrado 245.000 dólares en efectivo por los trabajos.
La cifra llama la atención, porque supera ampliamente lo que Adorni habría desembolsado para adquirir la propiedad unos 120.000 dólares. Las obras, que se extendieron durante diez meses sobre un lote de 400 metros cuadrados, incluyeron pisos, revestimientos, un quincho con parrilla, una pileta y una cascada en el jardín.
Para sostener su relato, Tabar presentó contratos, presupuestos y facturas. También entregó su teléfono celular para que la Justicia analice los mensajes que intercambió con Adorni y con su esposa, Bettina Angeletti.
Una señal política en medio de la tormenta
El Gobierno guardó silencio sobre la causa judicial. Sin embargo, la decisión de incluir a Adorni en un acto oficial de alto perfil ,con registro fotográfico y presencia de funcionarios de primer rango, fue interpretada por varios analistas como una forma de respaldo sin necesidad de palabras. En la política argentina, las fotos también hablan.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


