Las imágenes satelitales divulgadas por la agencia espacial estadounidense revelan la pérdida de hielo más rápida registrada en la historia moderna. En apenas dos meses, el frente del glaciar antártico retrocedió más de ocho kilómetros. Los científicos advierten que este fenómeno podría repetirse en masas de hielo de mayor escala, con consecuencias devastadoras para el nivel del mar.