El impacto político por el recambio en la Jefatura de Gabinete sumó las primeras precisiones conceptuales por parte del Poder Ejecutivo. En una entrevista televisiva concedida a la señal LN+, el presidente Javier Milei respaldó públicamente la figura del renunciante Manuel Adorni, manifestando su absoluta confianza en la inocencia del exfuncionario e insistiendo en que su apartamiento no respondió a un desgaste de gestión ni al avance de la causa por presunto enriquecimiento ilícito.
El mandatario nacional fue categórico al desvincular la salida del exministro coordinador de las presiones de los bloques aliados en el Congreso o de la posibilidad de una moción de censura parlamentaria. De acuerdo con la explicación brindada por el jefe de Estado, la dimisión obedeció a una decisión de índole estrictamente privada y de resguardo familiar, motivada por reiteradas agresiones y amenazas dirigidas hacia los hijos de Adorni en los últimos días.
En el plano judicial, Milei cuestionó con dureza lo que denominó como una condena mediática anticipada frente al expediente que instruye el fiscal federal Gerardo Pollicita sobre los movimientos patrimoniales del exjefe de Gabinete. El presidente recordó que la Justicia aún no ha dictado una sentencia en la causa y aprovechó para contrastar la situación con las administraciones kirchneristas, señalando que en el pasado hubo decenas de funcionarios condenados que permanecieron en sus cargos.
Al realizar un balance de los tres meses de Adorni al frente de la Jefatura de Gabinete, el líder libertario rechazó cualquier tipo de falencia administrativa y enumeró como logros de la gestión el acuerdo comercial Unión Europea-Mercosur, la resolución de deudas externas y el impulso a la modernización laboral. Asimismo, el presidente confirmó de manera taxitiva que la salida de Adorni será total, procediendo a formalizar también su renuncia como director del Estado en la petrolera YPF.
Respecto a la elección de Diego Santilli como el cuarto jefe de Gabinete de la era libertaria, Milei puntualizó que el Gobierno evaluó tres perfiles técnicos antes de decidirse por el exlegislador del PRO. La conducción nacional consideró indispensable retornar al diseño institucional que unifica las competencias de la Jefatura de Gabinete con la cartera de Interior, una estructura estratégica que requiere de un funcionario con amplio rodaje y musculatura política para negociar con el Congreso.
Hacia el cierre de sus declaraciones de prensa, el presidente minimizó los trascendidos sobre supuestas internas dentro del oficialismo debido a las diferencias públicas manifestadas por la ministra Patricia Bullrich sobre este caso. Milei encuadró los matices lógicos dentro del pensamiento liberal, fustigó los análisis periodísticos calificándolos de rumores menores y ratificó el rumbo de su programa económico, concluyendo que no es posible revertir un siglo de decadencia estructural en apenas dos años de mandato.


