Tras semanas de silencio, el Jefe de Gabinete reapareció en la red social X. Entre bromas sobre su patrimonio y respuestas irónicas a las acusaciones de enriquecimiento, el funcionario busca mostrar un blindaje político total mientras la justicia y el propio oficialismo lo cuestionan.
Manuel Adorni ha decidido que la mejor defensa es la ironía. Luego de un periodo de ostracismo mediático que siguió a su accidentada última conferencia de prensa, el Jefe de Gabinete regresó a la arena digital con un objetivo claro: demostrar que, a pesar de las causas judiciales y las críticas internas, su permanencia en el cargo es indiscutible.
Sarcasmo bajo la lupa judicial
Durante la madrugada de este viernes, el funcionario protagonizó un «raid» de respuestas en la red social X (anteriormente Twitter), donde utilizó su característico latiguillo «Fin» para mofarse de las denuncias que pesan sobre él. Adorni respondió a cuentas afines con chistes sobre sus supuestos excesos en gastos inmobiliarios, consumos de lujo y viajes al exterior.
A las acusaciones de patrimonio no declarado y los cuestionamientos sobre cómo afronta un nivel de vida que, según sus detractores, supera sus ingresos declarados, el funcionario contestó con evasivas humorísticas. «Fake. Fin» o «Lo hice pero antes de asumir. Fin», fueron algunas de las réplicas con las que intentó restarle gravedad a una situación que ya se tramita en los tribunales de Comodoro Py.
Fuego amigo y resistencia interna
Sin embargo, el clima de distensión que Adorni intenta proyectar en las redes no coincide con el que se vive en el entorno presidencial. La reaparición del vocero devenido en Jefe de Gabinete ocurre pocas horas después de que Nicolás Márquez, biógrafo de Javier Milei, lo tildara públicamente de «muerto político» y lo señalara como un factor de desgaste para la gestión.
Lejos de recoger el guante de manera formal, Adorni optó por la burla: reposteó las críticas de Márquez acompañadas de dos signos de interrogación, una señal de que no reconoce la autoridad de sus críticos internos ni planea presentar la renuncia.
El blindaje de la Casa Rosada
La estrategia de Adorni no es individual. El Gobierno ha decidido otorgarle un blindaje total, ratificado por la convocatoria a una reunión de la «mesa política» en Casa Rosada para el mediodía de hoy.
Con este gesto, el Ejecutivo busca:
- Ratificar su autoridad: Mostrar que el funcionario sigue al mando de la hoja de ruta legislativa.
- Minimizar el escándalo: Tratar las denuncias por el viaje multimillonario a Aruba y el crecimiento de su patrimonio como «ataques mediáticos» sin sustento.
- Cerrar filas: Evitar que el desplazamiento de una pieza clave sea interpretado como una debilidad ante la presión judicial.
Mientras el expediente judicial sigue su curso y se suman pruebas sobre gastos no declarados, Manuel Adorni apuesta todo a la comunicación directa con su base digital. En un Gobierno que ha hecho de las redes sociales su principal termómetro, el Jefe de Gabinete espera que un puñado de publicaciones irónicas sea suficiente para poner punto final a la crisis más grave que ha enfrentado desde su asunción. Por ahora, para él, todo se resume en una palabra: Fin.
Fuente: Página 12


