La utilización de la capacidad instalada de la industria argentina registró un nuevo deterioro durante el mes de mayo al ubicarse en un magro 58,4%, una cifra que se posicionó por debajo del 59,9% registrado en abril y del 58,9% de igual mes del año pasado.
De acuerdo con los datos oficiales difundidos por el INDEC, este retroceso en el uso de las maquinarias fabriles acompañó de manera directa la caída del 5,7% interanual en la actividad manufacturera, consolidando una capacidad ociosa que volvió a superar la barrera del 40% en el sector productivo nacional.
El informe estadístico reveló una profunda brecha entre las distintas ramas industriales del país, mostrando que siete de los doce bloques analizados se ubicaron por debajo del promedio general de actividad.
En el extremo más crítico del indicador se posicionó la rama metalmecánica con un nivel de utilización de apenas el 38,7%, severamente afectada por un desplome del 29,6% en la fabricación de maquinaria agropecuaria y del 34,1% en electrodomésticos, dos de los rubros que más resintieron el nivel de trabajo en los talleres.
La misma tendencia negativa afectó a la industria automotriz, que vio descender el uso de sus plantas del 56,8% al 45,5% interanual debido a la menor producción de vehículos, mientras que el sector textil operó a un muy bajo 42,2% de su capacidad instalada por la caída del consumo interno y la competencia de artículos importados.
En la vereda opuesta, el bloque de refinación de petróleo se consolidó una vez más como el sector de mejor desempeño al alcanzar una utilización del 88,7% de su infraestructura, impulsado por un mayor procesamiento de crudo para gasoil y naftas.
Fuente: Diario Ámbito Financiero


