Tras el empate ante Cruzeiro, el mediocampista desmintió cortocircuitos con el presidente de Boca. Además, calificó de «vergonzosa» la labor del juez Valenzuela por no revisar un penal clave en la última jugada del partido.
En una zona mixta cargada de tensión, el referente del plantel boquense no esquivó ninguna pregunta y marcó la cancha frente a las versiones periodísticas que hablaban de una discusión en el vestuario.
1. La respuesta a los rumores de pelea con Riquelme
Paredes fue irónico y tajante al referirse a su relación con el máximo ídolo y actual mandatario del club, con quien se retiró del estadio de manera conjunta para mostrar unidad:
- Desmentida oficial: “Ahora dicen que nos peleamos de nuevo, ¿no? Me peleo todos los días con él, según ustedes. No le doy bola», disparó el volante.
- Blindaje mediático: El jugador atribuyó las versiones a una campaña contra la gestión actual: “Sabía que cuando llegara al país iba a pasar este tipo de cosas; esperan que a Boca le vaya mal para pegarnos. Tengo una gran relación con Román desde chico”.
2. El foco del conflicto: El arbitraje de Jesús Valenzuela
Más allá de la interna política, el verdadero malestar de Paredes estuvo centrado en el desenlace del partido. La furia estalló cuando el árbitro venezolano pitó el final sin consultar el VAR por una presunta mano dentro del área de Cruzeiro en tiempo de descuento.
- Cruce en el campo: Al finalizar el encuentro, Paredes y el DT Claudio Úbeda increparon a la terna arbitral. El mediocampista llegó a gritarle al juez que «no tenía vergüenza» por su decisión.
- Análisis técnico: «La última para mí es mano clara. Es raro que ni siquiera se haya revisado», señaló minutos después con mayor calma ante la prensa, aunque manteniendo el tono de sospecha sobre el criterio arbitral.
El panorama de Boca en la Copa Libertadores
Pese al empate y al clima enrarecido, el «Xeneize» mantiene sus chances de avanzar a los octavos de final. El equipo de Úbeda deberá jugarse el todo por el todo en la última jornada de la fase de grupos.
Optimismo de cara al cierre: “Dependemos de nosotros, eso es lo bueno. Hay que transmitir tranquilidad. Jugamos de local y con nuestra gente”, cerró Paredes, intentando bajar los decibeles y enfocar las energías en el objetivo deportivo.


