La NASA publicó imágenes inéditas de Artemis II y reveló nuevos datos sobre la cara oculta de la Luna

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La NASA abrió al público un archivo de más de 800 gigabytes de información científica recopilada durante la misión Artemis II, que llevó a cuatro astronautas a orbitar la Luna y regresar a la Tierra. El material incluye más de 11.000 fotografías y videos, registros de audio, observaciones científicas y anotaciones realizadas durante el viaje.

Parte de este contenido no había sido difundido hasta ahora y ofrece nuevos datos sobre la superficie lunar, los impactos de meteoritos y las características observadas por la tripulación en el lado de la Luna que no puede verse desde nuestro planeta.

Más de 11.000 registros de la misión lunar

El material fue incorporado al Sistema de Datos Planetarios de la NASA, el archivo público que concentra información científica de las misiones de exploración planetaria de la agencia.

El conjunto incluye imágenes tomadas con cámaras portátiles utilizadas por los astronautas y con los equipos instalados en la nave Orion. También reúne unas 8,5 horas de grabaciones de audio, además de dibujos, observaciones y notas manuscritas realizadas durante el sobrevuelo lunar.

La misión estuvo integrada por los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense Jeremy Hansen.

La tripulación recibió entrenamiento específico en geografía y geología lunar, además de técnicas para identificar y registrar características de la superficie durante el viaje.

Una mirada humana sobre la Luna después de más de 50 años

Según la NASA, el archivo constituye el primer conjunto de datos de ciencias planetarias recopilado principalmente a partir de observaciones humanas en más de medio siglo.

Los astronautas no solo registraron imágenes, sino que también dejaron constancia de cambios en el paisaje, colores, características del terreno y otros detalles percibidos durante la travesía.

Estos registros complementan décadas de información obtenida mediante las misiones Apolo y distintos vehículos y sondas robóticas.

La agencia espacial estadounidense indicó que parte de estos datos ya comenzó a utilizarse para planificar la exploración de Artemis III y futuras misiones a la superficie lunar.

Cinco destellos permitieron estudiar impactos en la cara oculta

Uno de los hallazgos destacados está relacionado con pequeños impactos de fragmentos rocosos sobre la superficie lunar.

Los científicos habían pedido a la tripulación que intentara detectar los destellos producidos cuando estos objetos chocan contra la Luna. Durante el recorrido, los astronautas lograron identificar cinco puntos de luz desde una distancia aproximada de 74.000 kilómetros.

Los investigadores analizaron las señales para descartar que fueran producidas por rayos cósmicos o reflejos de la propia nave y posteriormente confirmaron que correspondían a impactos.

A partir de la intensidad de los destellos, estimaron que los fragmentos tenían apenas unos pocos centímetros de diámetro. Sin embargo, viajaban a miles de kilómetros por hora y liberaban suficiente energía al impactar como para generar destellos visibles desde la nave.

La observación fue posible durante un eclipse solar total de casi una hora, que generó condiciones de oscuridad favorables para detectar las pequeñas explosiones de luz.

Por qué son importantes los impactos de meteoritos

La Luna no posee una atmósfera como la terrestre. Por eso, los fragmentos de roca que se desplazan por el espacio pueden alcanzar directamente su superficie sin atravesar una capa gaseosa que los frene o desintegre.

El registro realizado por Artemis II puede ayudar a determinar con mayor precisión la frecuencia de estos impactos pequeños.

La información resulta especialmente relevante para las futuras misiones tripuladas, ya que conocer la frecuencia y características de estos eventos permitirá evaluar los riesgos que podrían enfrentar hábitats, equipos e infraestructura construidos sobre la superficie lunar.

Los colores de la Luna también aportaron información

Otro de los aspectos destacados del archivo son las observaciones realizadas por los astronautas sobre los colores de la superficie lunar.

Durante el viaje identificaron diferentes tonalidades de gris, negro, marrón, beige, blanco, verde y azul. Aunque pueden parecer diferencias sutiles, estos registros visuales pueden ayudar a los científicos a estudiar la composición de las rocas y minerales presentes en distintas regiones.

Las observaciones también pueden aportar información para reconstruir la evolución geológica de la Luna y comprender mejor la historia del sistema Tierra-Luna.

La astronauta Christina Koch describió algunas de las tonalidades que observó durante el recorrido y dejó anotaciones sobre el paisaje en los registros de la misión.

Un archivo que servirá para las próximas misiones

La NASA destacó que la combinación de fotografías, audios, dibujos y anotaciones permite incorporar una perspectiva diferente a los datos obtenidos mediante instrumentos automáticos.

El material de Artemis II ya forma parte del archivo científico público de la agencia y podrá ser utilizado por investigadores para nuevos estudios sobre la Luna.

Además de aportar información sobre la superficie y el entorno lunar, los registros servirán como referencia para las próximas etapas del programa Artemis, que busca ampliar la presencia humana y científica en nuestro satélite natural.

Fuente: Infobae

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