Las imágenes de extensas filas de personas que se presentan a convocatorias laborales volvieron a repetirse en distintos puntos del país. Uno de los últimos casos ocurrió en Mar del Plata, donde más de diez cuadras de cola se formaron para acceder a una convocatoria que ofrecía apenas 70 puestos de trabajo.
La situación expone la elevada competencia que existe actualmente por determinados empleos y se suma a otros episodios registrados durante los últimos meses en localidades bonaerenses y distintas provincias.
Diez cuadras de fila para 70 puestos en Mar del Plata
La convocatoria se realizó antes de la apertura de un nuevo espacio destinado a shows y eventos, ubicado en la zona de San Martín al 4200, entre San Juan y La Pampa.
Ante la gran cantidad de personas que se acercaron con sus currículums, los organizadores debieron entregar números para ordenar la atención, una modalidad que no estaba prevista inicialmente.
Los puestos disponibles incluían jefaturas de sala, cajeros, bartenders, administrativos, acomodadores, personal de producción y técnica y camareros.
Entre quienes se presentaron había personas en búsqueda de su primer empleo, trabajadores que llevaban varios meses desocupados y otras que buscaban sumar una segunda fuente de ingresos. También participaron personas desvinculadas del acuario de la ciudad, cuya situación económica atraviesa dificultades.
Una de las postulantes contó a medios locales que llegó alrededor de las 5:30 de la mañana y explicó que llevaba tres meses buscando trabajo.
Mar del Plata, entre los aglomerados con mayor desempleo
La extensa fila se produjo en un contexto de aumento de la desocupación en el partido de General Pueyrredón, donde se encuentra Mar del Plata.
Según los datos del INDEC citados en el informe, la desocupación alcanzó el 9,9% de la Población Económicamente Activa (PEA), frente al 6,3% registrado durante el mismo trimestre del año anterior.
Esto representa una suba de 3,6 puntos porcentuales en un año. Con unas 34.000 personas desocupadas, General Pueyrredón se ubicó entre los aglomerados urbanos con mayores niveles de desempleo, detrás de Gran Rosario, con 11,5%, y Gran Córdoba, con 10,5%.
Las largas filas también se repitieron en otras localidades
El fenómeno de una gran cantidad de postulantes para un número reducido de vacantes también se registró en otros puntos del país.
En Berazategui, una parrilla convocó a trabajadores para cubrir 15 puestos en diferentes áreas. La búsqueda generó una fila de más de tres cuadras y algunas personas esperaron durante más de siete horas para ser entrevistadas.
La convocatoria contemplaba tareas como cocina, atención de mesas, bachero, copero y encargado de salón, con una remuneración promedio informada de alrededor de $800.000.
Otro episodio se produjo en Moreno, donde el frigorífico Don Theo recibió a más de 3.000 personas para cubrir 60 puestos. La fila alcanzó unas 12 cuadras y los postulantes permanecieron durante horas a pesar de las condiciones climáticas.
También hubo situaciones similares en otras provincias. En Catamarca, alrededor de 400 metros de fila reunieron a jóvenes que buscaban oportunidades laborales en una carnicería y un supermercado mayorista.
A comienzos de año, una empresa de artículos electrónicos también recibió unas 3.000 postulaciones para cubrir 30 vacantes en un local ubicado en el conurbano bonaerense.
Una competencia cada vez mayor por los puestos disponibles
Las convocatorias muestran una amplia diversidad entre quienes buscan empleo: jóvenes que intentan incorporarse al mercado laboral, personas que llevan meses sin conseguir trabajo y trabajadores de mayor edad que buscan una nueva oportunidad.
A esto se suma la situación de quienes cuentan con empleos informales o ingresos que consideran insuficientes y buscan mejorar sus condiciones laborales.
De acuerdo con los datos mencionados en el informe, en Argentina hay alrededor de 20 millones de personas ocupadas. Dentro de ese universo, unos 8,5 millones se desempeñarían en condiciones de informalidad y aproximadamente 5 millones figurarían como trabajadores por cuenta propia bajo el régimen de monotributo.
En ese contexto, las imágenes de largas filas para acceder a pocas vacantes se convirtieron en una postal recurrente de un mercado laboral donde la cantidad de postulantes supera ampliamente, en algunos casos, el número de puestos disponibles.
Fuente: Página/12.


