En Argentina se diagnostican alrededor de 2.300 casos de cáncer de ovario por año y, según especialistas, siete de cada diez se detectan en etapas avanzadas debido a que sus síntomas suelen pasar desapercibidos o confundirse con otras afecciones.
La enfermedad es considerada uno de los tumores ginecológicos con mayor tasa de mortalidad y suele ser conocida como el “enemigo silencioso”, ya que en sus primeras etapas generalmente no provoca dolor.
La Dra. Valeria Valko explicó que uno de los aspectos fundamentales para detectar posibles señales de alerta es prestar atención a la persistencia de los síntomas.
Entre los principales signos mencionó la hinchazón abdominal frecuente, sensación de saciedad rápida al comer, necesidad constante de orinar y dolores pélvicos que no desaparecen. Aunque muchas veces estos síntomas se asocian a trastornos digestivos, remarcan que no deben ser ignorados si se mantienen en el tiempo.
La importancia del control ginecológico
Especialistas remarcan que actualmente no existe un estudio de rutina específico que garantice una detección precoz del cáncer de ovario, como ocurre con el PAP en otros tipos de cáncer ginecológico.
Por ese motivo, sostienen que el control ginecológico anual sigue siendo la principal herramienta de prevención y detección temprana. Los chequeos suelen incluir examen clínico, ecografía transvaginal y análisis de marcadores tumorales.
Factores de riesgo
Uno de los factores más importantes es la predisposición genética. Tener antecedentes familiares de cáncer de ovario, mama o colon, especialmente asociados a mutaciones en los genes BRCA1 y BRCA2, requiere un seguimiento médico más cercano.
Además, el riesgo aumenta después de los 60 años y también puede influir no haber tenido hijos o haber atravesado el primer embarazo después de los 35 años.
Hábitos que ayudan a reducir riesgos
Los especialistas señalaron que mantener un peso saludable, evitar el tabaquismo y prolongar la lactancia materna son hábitos que pueden contribuir a disminuir el riesgo de desarrollar la enfermedad.
En casos de alto riesgo genético, incluso pueden evaluarse cirugías preventivas bajo indicación médica.
Fuente: Agencia NA


