El juez a cargo de las causas por violaciones a los derechos humanos aseguró además que “a las guerrillas también se las condenó”, pero Menem “las indultó”.

El juez federal a cargo de la causa por violaciones a los derechos humanos del Primer Cuerpo de Ejército, Daniel Rafecas, aseguró este martes que “el trabajo no está del todo terminado” porque aún hay casos pendientes, a pesar de que “la mayor parte esté hecha”.
En declaraciones a Splendid AM 990, sostuvo que «llevó a juicio a 250 represores” y que, durante los años que duró todo el proceso de declaraciones, se le tomó testimonio a más de 2.000 personas.
“Son hechos que ocurrieron hace 45 años. No son perfectos. Si fueran perfectos es motivo de sospecha. Nosotros investigamos con el entrecruzamiento de testimonios. También indagamos a represores que, en su mayoría, se negaron a declarar. Sin embargo, hubo un porcentaje menor que sí lo hizo y reconocía a sus superiores. Eso es muy valioso”, expresó.
En la misma línea, recordó que la cantidad de desaparecidos también está vinculada a que una parte de ellos “fueron tirados al mar o al río», ya que el Ejército llevaba adelante los comúnmente llamados “vuelos de la muerte”.
«Se especulaba que le abrían el abdomen a las víctimas para que no flotaran, además de atarles algún objeto contundente”, agregó.
Asimismo, señaló que a la mayoría de las víctimas “las tiraban semiconscientes” y que su fallecimiento era provocado “por el golpe contra el agua” o también «ahogados”.
Respecto a la versión que pretende instalar el Gobierno sobre los ataques de los comandos armados Montoneros o el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP), Rafecas aseguró que “a las guerrillas también se las juzgaron» y sus cúpulas “fueron condenadas”, aunque años después, la gestión del expresidente Carlos Menem «las indultó”. (NA)


