El juicio oral por el hundimiento del submarino ARA San Juan ingresará esta semana en una etapa decisiva con la última ronda de producción de pruebas en los tribunales federales de Río Gallegos, antes del inicio de los alegatos finales.
Tras una semana de receso, el Tribunal Oral Federal de Santa Cruz retomará las audiencias para escuchar a cuatro oficiales superiores retirados de la Armada Argentina que participaron en peritajes e investigaciones técnicas vinculadas a la tragedia ocurrida en noviembre de 2017.
Los testigos convocados son el capitán de navío Arturo Marfort, los contralmirantes Gustavo Trama y Alejandro Kenny, y el capitán de navío Jorge Bergallo.
Marfort intervino como experto técnico en el Consejo General de Guerra y elaboró informes sobre las posibles causas del hundimiento, la secuencia de hechos previos a la desaparición del submarino y el estado operativo de la nave al momento de iniciar su última misión.
Por su parte, Trama, Kenny y Bergallo integraron la Comisión Asesora creada por el Ministerio de Defensa tras la tragedia y brindarán detalles sobre las hipótesis evaluadas y la documentación técnica analizada durante la investigación.
Las declaraciones se desarrollarán entre lunes y martes. El miércoles está prevista una ampliación de indagatoria y el jueves se realizará una audiencia especial destinada a los familiares de las 44 víctimas, quienes podrán expresar sus reflexiones y reclamos ante el tribunal.
Posteriormente comenzará la etapa de alegatos. La fiscalía expondrá el 22 de junio, las querellas lo harán el 23 y las defensas de los imputados iniciarán sus presentaciones a partir del 24 de junio. Las últimas palabras de los acusados están previstas para el 8 de julio.
Las fallas detectadas antes de la tragedia
Durante las últimas audiencias se incorporó documentación que revela que siete meses antes del hundimiento la Armada Argentina ya había identificado diversas fallas técnicas en el submarino.
Según consta en un acta del Consejo Asesor del Arma Submarina fechada el 30 de abril de 2017, existían problemas en sistemas de refrigeración, pérdidas hidráulicas, filtraciones de aire, detectores de gases fuera de servicio, fallas en sensores y filtraciones entre tanques de combustible y baterías, entre otras observaciones.
Estos antecedentes forman parte de la evidencia que analiza el tribunal para determinar si existieron responsabilidades en la autorización y seguimiento operativo del submarino.
Los acusados
La causa tiene como imputados al contralmirante Luis López Mazzeo, al excapitán de navío Claudio Villamide, al capitán de navío Héctor Alonso y al capitán de fragata Hugo Correa.
Los exoficiales están acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público, omisión de deberes del oficio y estrago culposo agravado por la muerte de los 44 tripulantes.
La acusación sostiene que, tras la avería reportada el 15 de noviembre de 2017, no se adoptaron las medidas de seguridad que correspondían, como ordenar la navegación en superficie o convocar de manera inmediata a especialistas.
El ARA San Juan había partido desde la Base Naval Mar del Plata el 25 de octubre de 2017. El 15 de noviembre se perdió contacto con la nave y, un año después, sus restos fueron hallados a unos 907 metros de profundidad en el Atlántico Sur. Las investigaciones determinaron que el submarino sufrió una implosión.
Con estas últimas audiencias, el proceso judicial iniciado en marzo de este año entra en su tramo final, a la espera de un veredicto que buscará establecer las responsabilidades por una de las mayores tragedias de la historia naval argentina.
Fuente: TN


