Bruno Díaz se especializó durante seis meses en observación satelital y procesamiento de imágenes en universidades italianas. Ahora busca trasladar esas herramientas al estudio del territorio, la gestión hídrica y el mantenimiento de caminos rurales en Olavarría.

La utilización de inteligencia artificial y datos obtenidos mediante satélites comienza a abrir nuevas posibilidades para el estudio y la gestión del territorio en Olavarría. En ese camino trabaja Bruno Díaz, ingeniero civil, docente e investigador del área de Hidráulica y Vías de Comunicación de la Facultad de Ingeniería de Olavarría (FIO), quien recientemente regresó de Italia tras completar una experiencia de formación especializada.
Durante seis meses, Díaz participó del programa ASI–Pavia, impulsado por la Agencia Espacial Italiana, donde profundizó sus conocimientos en teledetección, observación de la Tierra y procesamiento de imágenes satelitales, con especial atención en el uso de herramientas de inteligencia artificial para identificar y clasificar diferentes coberturas del suelo.
La capacitación incluyó actividades en la Università di Pavia y la Università di Roma Tor Vergata, donde abordó tecnologías vinculadas con sensores ópticos y radar, imágenes hiperespectrales y aplicaciones de la observación satelital para el análisis de fenómenos ambientales.
Información satelital para estudiar la cuenca del arroyo Tapalqué
Uno de los principales objetivos de este trabajo es generar mapas actualizados sobre el uso y la cobertura del suelo mediante imágenes de los satélites Sentinel-2.
Para procesar esa información se utilizaron redes neuronales del tipo Perceptrón Multicapa, capaces de clasificar de manera automatizada diferentes características de la superficie terrestre.
La herramienta puede tener una aplicación directa en el proyecto que lleva adelante la FIO para implementar un modelo hidrológico SWAT+ en la cuenca del arroyo Tapalqué.
Contar con información más precisa sobre cómo está compuesto y cómo cambia el territorio permite mejorar el análisis de variables relacionadas con el comportamiento del agua, entre ellas la escorrentía, la infiltración y la evapotranspiración.
Según explicó Díaz, incorporar mapas de cobertura del suelo generados mediante inteligencia artificial puede contribuir a mejorar la precisión de los modelos hidrológicos y brindar información más confiable para la planificación territorial y la gestión del recurso hídrico.
El desafío de una cuenca agrícola
Uno de los principales obstáculos para desarrollar estos modelos está relacionado con los cambios que experimenta el territorio durante el año.
La cuenca del arroyo Tapalqué se encuentra inserta en una importante zona agrícola, por lo que la cobertura del suelo varía de acuerdo con los ciclos productivos de los cultivos de invierno y verano.
Por ese motivo, el trabajo requiere analizar imágenes satelitales correspondientes a diferentes momentos del año y disponer de una cantidad suficiente de muestras que permitan entrenar los modelos de inteligencia artificial.
El objetivo es desarrollar sistemas de clasificación cada vez más precisos, capaces de representar las condiciones reales del territorio y aportar información útil para los modelos hidrológicos.
Una herramienta también para los caminos rurales
El trabajo de Díaz no se limita al estudio de la cuenca. Las técnicas incorporadas durante su estadía en Europa también podrían aplicarse a otros proyectos que desarrolla la FIO en la región.
Entre ellos aparece el monitoreo y gestión de caminos rurales, una problemática que requiere información actualizada sobre las condiciones del territorio.
La combinación de imágenes satelitales, teledetección e inteligencia artificial permitiría generar datos con mayor frecuencia y precisión, que luego podrían utilizarse para mejorar la planificación de obras y servicios vinculados con la infraestructura vial rural.
La intención, según explicó el investigador, es incorporar estas herramientas al trabajo que la Facultad de Ingeniería ya desarrolla en materia hidráulica, ambiental y de caminos.
Una experiencia internacional que vuelve a Olavarría
La estadía en Italia también significó para Díaz una experiencia de integración con equipos científicos de distintas disciplinas. Durante su formación tuvo contacto con especialistas vinculados con áreas como la geología, la biología y la ingeniería aeroespacial.
El investigador destacó además la posibilidad de conocer otras formas de organización del trabajo científico y la articulación entre investigación y aplicaciones concretas.
Su experiencia incluyó el trabajo en laboratorios especializados en Earth Observation, donde pudo profundizar conocimientos que ahora busca trasladar a sus proyectos en la FIO.
Formación, investigación y transferencia
El regreso a Olavarría representa también la continuidad de su tesis de maestría en Recursos Hídricos, pero con nuevas herramientas para abordar los problemas de la región.
La experiencia internacional permitió establecer vínculos con investigadores de otros países, intercambiar metodologías y conocer tecnologías que pueden ser adaptadas a las necesidades locales.
En ese sentido, el desafío para la FIO consiste en transformar ese conocimiento especializado en información que pueda ser utilizada para tomar decisiones sobre el territorio.
La incorporación de inteligencia artificial y teledetección al estudio de la cuenca del arroyo Tapalqué constituye una de las líneas de trabajo que pueden contribuir a comprender mejor el comportamiento hídrico de la región y anticipar escenarios vinculados con cambios ambientales y climáticos.
De esta manera, una formación realizada en Italia encuentra una aplicación concreta en Olavarría: utilizar la tecnología disponible para generar evidencia científica que ayude a mejorar la gestión del agua, la planificación territorial y el mantenimiento de la infraestructura rural.
Fuente: Facultad de Ingeniería de Olavarría (FIO) – UNICEN.




