El acceso a las pantallas y las redes sociales en la infancia temprana muestra números cada vez más impactantes. De acuerdo con el último informe de la organización Argentinos por la Educación, el 59% de los alumnos de tercer grado de primaria (chicos de apenas 8 años) ya cuenta con un teléfono celular personal.
El documento, elaborado en base a los resultados del operativo nacional Aprender y que analiza la situación en el marco de los debates por la prohibición de dispositivos en las aulas, revela además que otro 23% utiliza el teléfono de sus padres o familiares, dejando a solo un 18% de los chicos de esa edad sin ningún tipo de acceso a la telefonía móvil.
Brechas por provincias y sectores sociales
El informe detalla que el nivel de acceso a dispositivos propios mantiene diferencias según el sector socioeconómico y la región del país donde viven los menores:
- El ranking de las provincias: En Santa Cruz, Catamarca y Tierra del Fuego el porcentaje de chicos de 8 años con celular propio supera el 65%. La provincia de Buenos Aires se ubica en el quinto puesto nacional (ligeramente por encima de la media del 59%), mientras que Misiones y Formosa muestran los índices más bajos, rondando el 40%.
- La brecha económica: Cuenta con un teléfono celular propio el 63% de los estudiantes pertenecientes al quintil de mayores ingresos del país, frente al 52% de los chicos del quintil social más bajo.
- En la secundaria es total: Los datos complementarios del operativo Aprender confirman que la tenencia de dispositivos es casi absoluta al llegar a la adolescencia, alcanzando al 90% de los estudiantes secundarios.
¿Sirve prohibir los celulares en la escuela?
Ante la preocupación por la falta de atención y el bienestar de los alumnos, las restricciones dentro de los colegios avanzan a pasos agigantados. Según datos de la Unesco, la proporción de países con regulaciones estrictas dentro de las escuelas pasó de menos del 25% en 2023 a cerca del 60%.
Sin embargo, los especialistas de Argentinos por la Educación advierten que las investigaciones arrojan resultados muy dispares sobre el verdadero impacto académico de estas medidas:
| Lo que sí genera la prohibición | Lo que la ciencia aún discute |
| Menos distracciones en el aula: Las políticas que impiden el acceso al teléfono durante toda la jornada escolar logran una reducción drástica del tiempo de uso y mejoran la convivencia escolar. | Impacto académico relativo: No hay evidencia de que prohibir el celular mejore de forma generalizada las notas de los alumnos. Solo se registran avances moderados en estudiantes de rendimiento bajo o de sectores vulnerables. |
Fuente: Agencia DIB


