Las proyecciones indican una alta probabilidad de continuidad del fenómeno “El Niño” hasta el verano, lo que podría favorecer a la producción agrícola si no se registran excesos hídricos.
Al complejo escenario económico que atraviesa el sector agropecuario se suma ahora una variable determinante: el clima. De acuerdo con las últimas actualizaciones meteorológicas, existe una probabilidad cercana al 100% de que el fenómeno climático “El Niño” continúe presente hasta el próximo verano.
En términos productivos, este fenómeno suele estar asociado a precipitaciones superiores a las normales en gran parte de la región agrícola argentina, un contexto que históricamente beneficia el rendimiento de los cultivos.
Sin embargo, especialistas advierten que el impacto positivo dependerá de que las lluvias se mantengan dentro de parámetros razonables. “Su impacto tiende a ser relativamente mayor sobre la cosecha gruesa que sobre la fina, y será positivo en tanto no ocurran excesos hídricos que pongan en jaque la producción o la logística”, señala el informe.
En ese marco, el seguimiento de las condiciones climáticas será determinante para una campaña en la que el campo apuesta a recuperar niveles de producción y mejorar las perspectivas económicas del sector.


