Longevidad: los cinco hábitos que un cardiólogo recomienda para envejecer mejor

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Actividad física, alimentación, sueño, manejo del estrés y vínculos sociales aparecen como pilares para cuidar la salud a largo plazo.

El cardiólogo especializado en longevidad Daniel Pérez explicó cuáles son los hábitos que pueden contribuir a preservar la salud y mejorar la calidad de vida con el paso de los años. El especialista puso el foco en la prevención y sostuvo que muchas enfermedades crónicas se desarrollan durante largos períodos antes de manifestarse.

Durante una entrevista en La Fórmula Podcast, Pérez planteó que uno de los principales desafíos de la medicina actual es avanzar desde un modelo centrado exclusivamente en tratar enfermedades hacia estrategias que permitan anticiparse a determinados problemas de salud.

Según explicó, las enfermedades cardiovasculares, algunos tipos de cáncer, la diabetes y otras patologías crónicas están relacionadas con procesos que comienzan mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas. Por eso, consideró fundamental incorporar hábitos saludables de manera sostenida.

Los cinco hábitos para cuidar la salud

Para Pérez, existen cinco pilares fundamentales que pueden contribuir a un envejecimiento más saludable:

1. Actividad física

El ejercicio ocupa un lugar central en su propuesta. El especialista destacó tanto la actividad aeróbica como los ejercicios de mayor intensidad y señaló la importancia de trabajar la capacidad cardiorrespiratoria.

En ese sentido, mencionó la VO₂ máx., un indicador que permite conocer la capacidad del organismo para utilizar oxígeno durante el ejercicio y que se encuentra relacionado con la capacidad funcional y la salud cardiovascular.

El cardiólogo remarcó que incluso pequeños cambios en la rutina pueden ser beneficiosos para quienes llevan una vida sedentaria: caminar determinados trayectos, utilizar las escaleras o incorporar más movimiento durante el día son algunas alternativas posibles.

2. Alimentación

El segundo pilar es la alimentación. Más que seguir estrategias extremas o temporales, Pérez planteó la necesidad de construir una forma de alimentarse que pueda mantenerse durante años.

También hizo referencia al ayuno intermitente y a los suplementos, aunque insistió en la importancia de diferenciar las recomendaciones que cuentan con evidencia científica de aquellas que responden principalmente a tendencias o estrategias de marketing.

3. Sueño

El descanso también forma parte de una estrategia de envejecimiento saludable. Sin embargo, el especialista advirtió sobre la necesidad de evitar una mirada obsesiva sobre las horas de sueño.

Según explicó, una noche de mal descanso no determina por sí sola la salud futura. Lo importante es observar el patrón general de sueño y procurar mantener hábitos que permitan un descanso adecuado.

4. Manejo del estrés

Pérez también destacó la importancia de aprender a gestionar el estrés. En este punto, señaló que no se trata simplemente de recurrir a una técnica específica, sino de abordar las distintas situaciones que generan tensión en la vida cotidiana.

La gestión del estrés, sostuvo, requiere estrategias adaptadas a cada persona y a sus circunstancias.

5. Vínculos y propósito de vida

El último de los grandes pilares está relacionado con los vínculos sociales. La familia, las amistades y los espacios de interacción cumplen un papel relevante en el bienestar y también pueden contribuir a reducir el impacto del estrés.

El especialista sumó además la importancia de contar con un propósito de vida, es decir, tener motivos, proyectos o actividades que den sentido a la vida cotidiana.

La prevención como herramienta

Pérez sostuvo que una parte importante de las enfermedades crónicas se construye a lo largo de los años y que, por ese motivo, la prevención puede permitir intervenir antes de que aparezcan consecuencias más graves.

En esa línea, mencionó también el seguimiento periódico de determinados biomarcadores, aunque aclaró que tampoco debería convertirse en una conducta obsesiva.

El especialista puso como ejemplo el colesterol y las enfermedades cardiovasculares para explicar la importancia de detectar factores de riesgo y actuar de manera temprana.

Qué se sabe sobre la longevidad y la tecnología

Durante la entrevista, Pérez también se refirió a las investigaciones sobre medicina de precisión, medicina regenerativa e inteligencia artificial.

Según explicó, algunas líneas de investigación buscan utilizar biomarcadores y herramientas de inteligencia artificial para anticipar determinados riesgos de enfermedad. También mencionó los estudios sobre reprogramación celular y los avances destinados a comprender mejor los mecanismos biológicos del envejecimiento.

De todos modos, remarcó que actualmente no existe una herramienta capaz de reemplazar los beneficios asociados a un estilo de vida saludable.

La importancia de sostener los cambios

Uno de los conceptos centrales de su planteo es que no existen soluciones rápidas. Pérez sostuvo que los hábitos deben adaptarse a las posibilidades reales de cada persona y, sobre todo, poder mantenerse en el tiempo.

En ese sentido, consideró que no se trata de realizar cambios extremos durante unos meses, sino de incorporar progresivamente conductas que puedan formar parte de la vida cotidiana.

La premisa, resumió, es que nunca es tarde para comenzar a cuidar la salud y que incluso pequeñas modificaciones pueden resultar más beneficiosas que permanecer completamente inactivo.

Fuente: Infobae

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