Los últimos pronósticos advierten sobre un posible fenómeno de gran intensidad durante la primavera y el verano. Para Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba se proyectan precipitaciones por encima del promedio, con diciembre como el mes que podría registrar el mayor incremento.
Las proyecciones climáticas para el fenómeno de El Niño 2026/2027 volvieron a encender las alertas de especialistas. Las últimas actualizaciones de los modelos internacionales anticipan que el episodio podría alcanzar una intensidad excepcional, aunque se trata todavía de un escenario de pronóstico sujeto a modificaciones.
El fenómeno se desarrolla cuando se produce un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial y puede alterar los patrones habituales de temperatura y precipitaciones en distintas regiones del mundo.
Según las proyecciones difundidas por especialistas y recopiladas por Agencia DIB, las anomalías de temperatura del océano podrían acercarse a los 3,5 °C por encima de los valores normales en el Pacífico ecuatorial central durante el momento de mayor intensidad.
¿Cuánta lluvia podría caer?
Uno de los aspectos que genera mayor atención es el posible impacto sobre el centro del país. Para los últimos meses de 2026, los pronósticos señalan precipitaciones superiores a las habituales en Buenos Aires, Santa Fe y Córdoba.
Las estimaciones actuales indican:
Octubre: hasta un 30% más de precipitaciones que el promedio.
Noviembre: alrededor de un 70% por encima de lo habitual.
Diciembre: hasta un 90% más de lluvia que el promedio.
Estos porcentajes corresponden a proyecciones y no significan que necesariamente se produzcan lluvias de esa magnitud en cada localidad. Los pronósticos climáticos pueden modificarse a medida que se acerca el período analizado.
El Pacífico ya muestra señales de calentamiento
El Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) informó que durante julio se intensificaron las anomalías cálidas de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial, con sectores que registraron valores de entre 2,5 °C y 5 °C por encima de lo normal.
De acuerdo con el organismo, este comportamiento se relaciona con la propagación de una onda Kelvin hacia el Pacífico central y oriental y con cambios en los patrones de viento.
¿Qué significa para la provincia de Buenos Aires?
El Niño suele modificar la distribución de las precipitaciones y puede favorecer períodos de lluvias más abundantes en distintas zonas de la Argentina.
Para la provincia de Buenos Aires, incluida la región centro bonaerense, el escenario proyectado obliga a seguir de cerca la evolución de los pronósticos durante los próximos meses, especialmente ante la posibilidad de episodios de precipitaciones intensas.
Sin embargo, un escenario de El Niño fuerte no permite determinar por sí solo cuándo, dónde y cuánto lloverá. Para anticipar eventos concretos será necesario contar con pronósticos de corto y mediano plazo a medida que avance la temporada.
Un fenómeno que puede intensificar sus efectos
El Niño aparece de manera irregular cada dos a siete años y suele alcanzar su máxima intensidad entre noviembre y enero.
Los especialistas también señalan que el cambio climático no necesariamente aumenta la frecuencia o intensidad del fenómeno, pero sí puede potenciar los efectos de determinados eventos extremos, debido a que una atmósfera y un océano más cálidos pueden contener mayor cantidad de humedad y energía.
Por eso, la evolución de El Niño durante los próximos meses será uno de los factores climáticos a seguir de cerca de cara a la primavera y el verano en la región.
Fuente: Agencia DIB / CIIFEN.


