La expectativa es total en todo el país ante el inicio de las instancias de eliminación directa en la gran cita mundialista de Norteamérica. El seleccionado nacional mayor completó sus últimas sesiones de entrenamiento de cara al trascendental partido de este viernes por los 16avos de final de la Copa del Mundo, donde se medirá frente al combinado de Cabo Verde con el objetivo de sellar la clasificación a la ronda de los 16 mejores del planeta.
En el arco argentino no hay lugar para las dudas: Emiliano «Dibu» Martínez custodiará los tres palos tras haber dejado definitivamente atrás la molestia en uno de sus dedos y haber completado con solidez la fase de grupos previa.
No obstante, el director técnico Lionel Scaloni mantiene abierto el debate en la línea defensiva, especialmente sobre el lateral izquierdo, donde evalúa si devolverle la titularidad al recuperado Nicolás Tagliafico o mantener el gran nivel que demostró Facundo Medina.
La zaga central es otra de las incógnitas que el cuerpo técnico resolverá a último momento en la concentración nacional. Mientras que Lisandro Martínez aparece como una fija en la alineación titular, su compañero de fórmula saldrá de la pulseada futbolística entre la experiencia de Nicolás Otamendi y la habitual firmeza de Cristian «Cuti» Romero, al tiempo que el lateral derecho continuará bajo el patrimonio exclusivo de Nahuel Molina.
En la mitad de la cancha el panorama luce mucho más claro y consolidado para el cuerpo técnico. El tridente compuesto por Rodrigo de Paul, Enzo Fernández y Alexis Mac Allister se encargará de la contención y la distribución del balón, dándole total libertad al volante creativo Thiago Almada para que se vuelque unos metros más adelante y actúe como el nexo principal con el frente de ataque albiceleste.
La última gran incógnita de la Selección se centra en el área rival para definir al acompañante de la gran figura del equipo, Lionel Messi. Scaloni evalúa minuciosamente las características del adversario africano para decidir si apuesta desde el arranque por la potencia de Lautaro Martínez en los metros finales, o si se inclina por el despliegue físico y la presión en la salida que ofrece el delantero Julián Álvarez.


