El conflicto entre Irán y Estados Unidos volvió a escalar este jueves luego de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) confirmara ataques contra una base aérea estadounidense en respuesta a bombardeos registrados horas antes en las cercanías de Bandar Abbas, en el sur iraní.
La ofensiva fue informada oficialmente a través de Sepah News, medio vinculado a la Guardia Revolucionaria, que detalló que el ataque se produjo alrededor de las 4:50 de la madrugada, hora local, tras el lanzamiento de proyectiles en una zona próxima al aeropuerto de Bandar Abbas.
Desde Teherán calificaron la acción como una “severa advertencia” hacia Washington y denunciaron reiteradas violaciones del alto el fuego que, según ambas partes, continúa formalmente vigente.
Horas antes, medios iraníes habían reportado al menos tres explosiones al este de Bandar Abbas, una ciudad estratégica ubicada sobre el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores marítimos para el transporte mundial de petróleo.
De acuerdo con reportes difundidos por medios estadounidenses, las fuerzas norteamericanas realizaron ataques durante la noche contra un sitio militar iraní que, según Washington, representaba una amenaza para sus tropas y para embarcaciones comerciales que circulan por la región.
Además, autoridades estadounidenses aseguraron haber interceptado drones lanzados desde territorio iraní y sostuvieron que sus operaciones tuvieron carácter defensivo.
El estrecho de Ormuz, en el centro de la tensión
Según informó la agencia semioficial iraní Tasnim, el episodio se habría desencadenado luego de que fuerzas navales iraníes interceptaran y obligaran a retroceder a varias embarcaciones que intentaban atravesar el estrecho de Ormuz sin autorización.
Incluso, fuentes militares iraníes aseguraron que un petrolero estadounidense recibió disparos de advertencia por parte de la Armada de la Guardia Revolucionaria antes de retirarse de la zona.
Tras esos incidentes, Estados Unidos habría respondido con ataques sobre terrenos cercanos a Bandar Abbas. Según Irán, no se registraron víctimas ni daños de consideración.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Esmaeil Baghaei, condenó la ofensiva estadounidense y acusó a Washington de mantener una política de agresión militar y amenazas constantes sobre la región.
Continúan las negociaciones diplomáticas
En paralelo a la escalada militar, Irán volvió a reclamar la liberación de activos congelados por Estados Unidos, estimados en unos 24.000 millones de dólares.
El pedido fue realizado por Ali Bagheri Kani, subsecretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, quien sostuvo que esos fondos deben ser restituidos “de manera total e incondicional”.
En los últimos días, una delegación iraní mantuvo reuniones en Doha, Qatar, para intentar avanzar en un acuerdo de paz con Estados Unidos mediante mediación internacional.
Las conversaciones forman parte de una negociación más amplia iniciada tras el alto el fuego alcanzado el pasado 8 de abril, luego de 40 días de enfrentamientos entre Irán, Estados Unidos e Israel.
Pese a los intentos diplomáticos, la situación continúa siendo extremadamente frágil y el nuevo intercambio de ataques vuelve a poner en riesgo la estabilidad de una de las regiones más sensibles del mundo.


