El sector automotor acumula unos 140 mil vehículos sin vender, mientras también se desploman las importaciones de autopartes y la producción nacional.
La crisis que atraviesa el mercado automotor argentino comenzó a impactar de lleno en las terminales, que enfrentan un creciente sobrestock de vehículos cero kilómetro producto de la fuerte caída en las ventas.
De acuerdo con un informe de ACARA, actualmente existen alrededor de 140 mil unidades sin vender almacenadas en galpones de las terminales y concesionarias. Según referentes del sector, ese volumen representa aproximadamente tres meses de ventas, cuando el nivel considerado saludable ronda los dos meses de stock.
Los datos muestran que durante abril el sobrestock alcanzó casi 138 mil unidades, mientras que en los primeros meses del año llegó a superar los 142 mil vehículos. El pico máximo se había registrado en diciembre de 2025, con 160.187 autos nuevos acumulados.
El escenario también golpea a la industria autopartista. Según datos de la AFAC, las importaciones de autopartes cayeron un 16,5% interanual durante el primer trimestre de 2026.
Entre enero y marzo, las compras al exterior totalizaron 2.047 millones de dólares, muy por debajo de los 2.451 millones registrados en el mismo período del año pasado.
En paralelo, las exportaciones autopartistas también retrocedieron. Alcanzaron los 277 millones de dólares, lo que representa una baja interanual del 7,7%.
Como consecuencia de la caída de importaciones y del menor nivel de actividad, el déficit comercial del sector se redujo a 1.770 millones de dólares en el arranque de 2026, un 18,5% menos que en igual período de 2025.
Desde AFAC explicaron que esta disminución responde principalmente a una fuerte retracción de la producción automotriz nacional. Entre enero y marzo, la fabricación de vehículos cayó un 19% interanual, afectando directamente la demanda de autopartes importadas.
Brasil, principal proveedor del sector automotor argentino, registró una caída del 26,7% en sus exportaciones de autopartes hacia el país. También disminuyeron las importaciones provenientes de Japón y China, mientras que Tailandia mostró un leve incremento.
Entre los productos más afectados se encuentran ruedas, neumáticos y cámaras (-28,6%), motores (-23,8%) y carrocerías (-18,3%). También se registraron bajas en transmisiones, componentes de motor y productos eléctricos y electrónicos.
El panorama genera preocupación en toda la cadena automotriz, que observa una combinación de menor demanda interna, caída de producción y acumulación de stock como uno de los principales desafíos del sector para los próximos meses.
Fuente: Diario Página/12 y estadísticas de ACARA


