La jornada de este jueves estará centrada en reconstruir el estado de salud de Diego Maradona tras su operación y las decisiones médicas tomadas antes de su fallecimiento. Declararán Leopoldo Luque y tres profesionales que participaron de su atención en la Clínica Olivos.
El juicio por la muerte de Diego Maradona tendrá este jueves una nueva audiencia clave con testimonios vinculados a la internación del exfutbolista en la Clínica Olivos, donde fue operado semanas antes de su muerte.
Entre los testimonios más esperados se encuentra una nueva ampliación de la declaración del neurocirujano Leopoldo Luque, uno de los principales acusados en la causa, quien declarará por séptima vez ante el tribunal.
Además, expondrán tres médicos que participaron directamente en la atención de Maradona durante su estadía en la clínica: el jefe de terapia intensiva Fernando Villarejo, el jefe de cardiología Sebastián Nani y el neurocirujano Pablo Rubino, encargado de realizar la última operación al exjugador.
Los jueces buscarán reconstruir cómo evolucionó el cuadro de salud de Maradona luego de la cirugía por el hematoma subdural y qué recomendaciones médicas se realizaron al momento del alta. El eje estará puesto en determinar si el seguimiento posterior fue adecuado y si existieron negligencias en la internación domiciliaria que se dispuso posteriormente en una vivienda de Tigre.
Durante declaraciones previas en el primer juicio, Villarejo había asegurado que se opuso a la internación domiciliaria y sostuvo que la clínica consideraba que Maradona necesitaba permanecer en un centro especializado. También relató que el entorno del exfutbolista era “complejo” y que existieron pedidos reiterados para mantenerlo sedado durante varios días.
Por su parte, Sebastián Nani había afirmado que Maradona se encontraba “bien cardiovascularmente” durante la internación, aunque remarcó que se trataba de un paciente de riesgo y apuntó contra Luque al señalar que “la responsabilidad de Maradona era 100% suya”.
En tanto, el neurocirujano Pablo Rubino volverá a declarar sobre la operación realizada el 3 de noviembre de 2020. En testimonios anteriores explicó que la intervención debía hacerse pese a que algunos valores clínicos del paciente “no estaban del todo bien”.
El proceso judicial investiga posibles responsabilidades médicas en torno a la muerte de Maradona, ocurrida el 25 de noviembre de 2020, y ya incluyó declaraciones de familiares, profesionales de la salud y personas del entorno cercano del exfutbolista.
Fuente: TN


