Con el foco en el envejecimiento activo, el Municipio despliega una red de espacios lúdicos y recreativos en distintos barrios. Los encuentros buscan fortalecer la memoria, la atención y los vínculos afectivos entre pares.
El Municipio de Olavarría, a través de la Dirección de Integración Comunitaria y Personas Mayores, puso en marcha una ambiciosa propuesta que busca transformar el concepto de vejez en la ciudad. Bajo la premisa de que la mente también necesita entrenamiento, se lanzaron talleres de estimulación cognitiva diseñados especialmente para potenciar las habilidades de los adultos mayores en un entorno de calidez y contención social.
Lejos de la rigidez de un aula tradicional, estos espacios proponen ejercitar la memoria, la atención y el lenguaje mediante el juego y la reflexión. El objetivo es doble: por un lado, mantener la agilidad mental y la autonomía; por el otro, combatir la soledad mediante la construcción de lazos afectivos y redes de apoyo entre quienes comparten trayectorias y experiencias de vida similares.
Cronograma y sedes: ¿Dónde participar?
Para asegurar que la propuesta llegue a los distintos puntos de la ciudad, los talleres se distribuyen en cuatro sedes clave con horarios específicos:
- Lunes: Centro de Jubilados Hipólito Yrigoyen (Chiclana 4131), de 09:00 a 10:45 horas.
- Miércoles: Centro de Jubilados Lavalle (Lavalle 3026), de 10:00 a 11:30 horas.
- Jueves: Dirección de Integración Comunitaria (Coronel Suárez y Moreno), de 14:30 a 16:30 horas.
- Viernes: Centro de Jubilados Belgrano (Leal 2044), de 09:30 a 11:30 horas.
Más que un ejercicio, un espacio de encuentro
Las autoridades municipales destacan que la iniciativa no solo se limita a lo intelectual. «Se busca crear jornadas distendidas donde los participantes se sientan cuidados y habilitados para expresar sus sentimientos», explican desde el área organizadora. En una sociedad que muchas veces invisibiliza a la tercera edad, estos talleres se erigen como una oportunidad vital para fomentar el bienestar integral y el empoderamiento de las personas mayores.
Para participar, no se requiere experiencia previa, solo las ganas de compartir una mañana o tarde diferente, ejercitando el cerebro y, sobre todo, fortaleciendo el corazón a través del encuentro con el otro.


