La muerte de Carlos “Indio” Solari, a los 77 años, volvió a poner en primer plano la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurodegenerativo que afecta al sistema nervioso y altera progresivamente el movimiento de las personas.
El propio músico había hecho público su diagnóstico en 2016, durante un recital en Tandil, donde reveló que convivía con esta enfermedad.
El Parkinson se produce por el deterioro de determinadas células nerviosas del cerebro encargadas de producir dopamina, una sustancia fundamental para coordinar los movimientos corporales. Sus síntomas suelen aparecer de manera gradual y empeoran con el paso del tiempo.
Entre las manifestaciones más frecuentes se encuentran los temblores en reposo, la lentitud en los movimientos (bradicinesia), la rigidez muscular, los problemas de equilibrio y postura, así como alteraciones en el habla y la escritura.
Además de los síntomas motores, la enfermedad puede provocar trastornos del sueño, ansiedad, depresión, problemas de memoria, pérdida del olfato y un marcado cansancio.
Si bien actualmente no existe una cura para el Parkinson, los tratamientos farmacológicos y terapéuticos permiten mejorar la calidad de vida de quienes lo padecen y aliviar muchos de sus síntomas.
Según estimaciones médicas, miles de argentinos conviven con esta enfermedad, una de las patologías neurodegenerativas más frecuentes en personas mayores.


