A diferencia de los cinemómetros tradicionales que miden la velocidad instantánea, este software calcula el tiempo que tarda un auto en unir dos puntos de una ruta. Si el promedio supera el límite, la multa se emite de forma automática.
El sistema, conocido internacionalmente como Section Control o radares de tramo, ya funciona con éxito en el Reino Unido, Italia, España, Austria y los Países Bajos. Su llegada al país obligará a los conductores a mantener una marcha constante y previsible, reduciendo de manera drástica el riesgo de accidentes por alcances traseros en zonas de control.
1. El mecanismo técnico: Física y matemáticas aplicadas
El funcionamiento de estos radares inteligentes es simple pero infalible, ya que se basa en una fórmula física elemental: Velocidad = Distancia / Tiempo.
- Punto A (Entrada): Una primera cámara con tecnología de lectura de patentes (ANPR) registra el dominio del vehículo y el horario exacto (con precisión de milisegundos) en el que ingresa al tramo controlado.
- Punto B (Salida): Kilómetros más adelante, una segunda cámara vuelve a fotografiar la patente y registra el horario de salida.
- El cálculo: El software cruza los datos de ambos puntos. Sabiendo la distancia exacta que separa a las cámaras, calcula la velocidad promedio a la que se desplazó el auto. Si el tiempo de viaje fue menor al teórico permitido, significa que hubo exceso de velocidad y se procesa la fotomulta.
2. Claves del nuevo sistema de control
- Imposible de esquivar: Cambiar de carril, acelerar a fondo a mitad de camino y luego clavar los frenos no sirve de nada; si el promedio general da por encima de la máxima, la infracción se genera igual.
- Monitoreo digital integrado: Todo el sistema está automatizado mediante software y bases de datos en la nube, lo que reduce el margen de error humano en la confección de las actas.
- Señalización obligatoria: Por normativa internacional, los tramos vigilados por radares de velocidad promedio deben estar claramente señalizados al inicio y al final para que el conductor sepa que está siendo evaluado a lo largo de todo ese trayecto.
- Versatilidad: Puede ser instalado tanto en rutas de larga distancia como en autopistas urbanas y accesos a grandes ciudades.
¿Por qué los especialistas defienden esta tecnología?
Los técnicos en seguridad vial señalan que el radar tradicional genera un efecto «acordeón»: el conductor viene rápido, frena de golpe ante el aparato y vuelve a acelerar inmediatamente después. Esto no solo genera peligro de choques, sino que no soluciona el exceso de velocidad de fondo.
Los radares de tramo, en cambio, obligan a una conducción homogénea. Estudios en Europa demuestran que en las rutas donde se aplicó esta tecnología, los accidentes graves y las víctimas fatales disminuyeron hasta un 50%, ya que se logra pacificar el tránsito en extensiones de 5, 10 o hasta 20 kilómetros seguidos.
Para que el sistema debute en las rutas argentinas, primero deberá superar una estricta etapa de homologación por parte del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) y la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV).
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


