La causa penal que investiga el femicidio de la joven Agostina Vega en la capital cordobesa sumó una detención clave en las últimas horas. Por orden directa del fiscal de instrucción Raúl Garzón, la policía provincial procedió al arresto de Marianela Soledad Palmero, pareja conviviente de Claudio Barrelier, quien ya se encuentra tras las rejas como el principal sospechoso del crimen.
La hipótesis principal que manejan los investigadores judiciales sostiene que la mujer se encontraba dentro del inmueble del barrio Cofico en el momento exacto en que se perpetró el asesinato. La fiscalía sospecha que Palmero pudo haber colaborado de forma activa con su pareja en la alteración de la escena y la ocultación de pruebas biológicas decisivas para el expediente.
La medida restrictiva de la libertad se ejecutó a pocas horas de que se levantara el secreto de sumario y se filtraran los detalles de la declaración testimonial que la propia imputada había brindado previamente. En ese relato inicial ante los instructores, la mujer intentó reconstruir la rutina familiar de la noche del pasado 23 de mayo, fecha de la desaparición de la víctima.
Según aquella primera versión defensiva, Barrelier pasó la velada jugando a los videojuegos en el living de la vivienda ubicada sobre la calle Juan del Campillo al 800. La mujer aseguró que el acusado le pidió una suma menor de dinero en efectivo y se retiró del domicilio por un lapso no mayor a los veinte minutos, regresando luego sin exhibir conductas extrañas.
Sin embargo, las inconsistencias detectadas por los peritos tecnológicos y el análisis de las cámaras de seguridad de la zona sembraron serias dudas sobre la veracidad del testimonio. El fiscal Garzón consideró que existen indicios suficientes para presuponer que la mujer intentó desviar la línea de investigación original y encubrir el accionar del presunto femicida.
Fuente: TN


