El cosecretario de la Confederación General del Trabajo (CGT) y titular del Sindicato del Vidrio, Cristian Jerónimo, analizó la puesta en marcha del plan de lucha convocado de forma conjunta con las dos CTA y la UTEP. Durante su exposición, el dirigente cuestionó con dureza el impacto de la recesión económica en el sector productivo y rechazó cualquier posibilidad de acompañar proyectos legislativos impulsados por el Poder Ejecutivo.
«No me parece que la CGT sea tibia»
Frente a los cuestionamientos dirigidos a la cúpula de la central obrera por su accionar ante la administración de Javier Milei, Jerónimo repasó las medidas de fuerza desplegadas desde el inicio de la gestión:
«A los 15 días de asumir este Gobierno hicimos el primer paro general y, desde entonces, llevamos cuatro paros generales, tres movilizaciones por la reforma laboral y más de catorce movilizaciones acompañadas por la CGT», remarcó.
Modificación del decreto de aportes sindicales
El dirigente se refirió a la reciente rectificación oficial sobre la reglamentación laboral que eliminó topes a las contribuciones empresarias extraordinarias, asegurando que la medida no hace más que devolver la normalidad a la negociación paritaria:
Autonomía colectiva: Evaluó que la corrección restablece la dinámica natural entre gremios y cámaras patronales sin interferencia política.
Vía judicial: Recordó que diversas entidades debieron acudir a la Justicia debido a que la redacción previa contenía una intencionalidad orientada a desarticular el financiamiento de la estructura sindical.
Diagnóstico económico y rechazo a las leyes del Ejecutivo
Más allá de las modificaciones reglamentarias, Jerónimo enfatizó que los motivos para sostener las movilizaciones continúan vigentes debido al deterioro social y laboral:
Destrucción del empleo: “Seguimos viendo cómo se siguen cerrando empresas, se siguen perdiendo puestos de trabajo. Hoy el problema más grande en la mayoría de las actividades es la recesión profunda”, afirmó.
Postura en el Congreso: El líder sindical descartó de plano cualquier apoyo a las iniciativas del oficialismo en el Parlamento, señalando que “todas las leyes que presenta el Gobierno van a contramano de lo que necesita la sociedad”.
Fuente: Mundo Gremial


