Lo que había comenzado como una seria advertencia durante la semana pasada terminó por transformarse en una medida de fuerza directa que afectará el normal desarrollo del ciclo lectivo en la región. El Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) oficializó la convocatoria a un paro total de actividades por 24 horas para este martes, una decisión que dejará sin clases a miles de alumnos de los establecimientos públicos del partido de Olavarría y de toda la provincia de Buenos Aires.
La huelga general fue impulsada de forma conjunta por las conducciones de los gremios AMET, FEB, Suteba y Udocba, empujados por el creciente malestar de las bases en los distritos. El eje central del reclamo radica en la ausencia de una propuesta oficial de recomposición de haberes por parte de la Gobernación, en un contexto donde los salarios docentes acumulan apenas un incremento del 9,3% en cuotas en lo que va del año, complementado por una bonificación fija de entre $20.000 y $30.000.
A través de un comunicado conjunto, los representantes de los maestros exigieron al Poder Ejecutivo provincial un llamado paritario de carácter urgente que permita recuperar el poder adquisitivo frente a la inflación. Asimismo, el pliego de demandas sectoriales incluye un fuerte rechazo a la sobrecarga laboral en las aulas, denuncias por el desfinanciamiento de la educación técnica, cuestionamientos a posibles reformas previsionales y la exigencia de regularizar de forma inmediata las prestaciones médicas de la obra social IOMA.
El conflicto en las escuelas estalla en coincidencia con el inicio del cronograma de pagos de la Tesorería General, que prevé depositar los haberes de junio y el medio aguinaldo de manera escalonada. Sin embargo, las liquidaciones llegaron con los sueldos completamente congelados y sin las actualizaciones que los sindicatos esperaban tras la última mesa técnica del 12 de junio, donde las autoridades provinciales solo otorgaron una suba en las asignaciones familiares.
Esta medida de fuerza unificada representa el segundo paro provincial que afronta la gestión de Axel Kicillof en lo que va del año, sumándose a la jornada de protesta que se había llevado a cabo el pasado 2 de marzo durante el inicio del ciclo lectivo. La huelga general promete registrar un fuerte nivel de acatamiento en los colegios de la planta urbana y las localidades locales, paralizando la actividad escolar en las horas previas al cobro de los haberes.


