Educación en Argentina: Narodowski advirtió que solo 10 de cada 100 alumnos terminan la secundaria en tiempo y forma

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El especialista cuestionó el deterioro de los aprendizajes y sostuvo que el país perdió la reserva de capital humano que durante décadas había construido. También reclamó cambios en la gestión escolar y mayor autonomía para docentes y directivos.

El sistema educativo argentino atraviesa, según distintos especialistas, un deterioro que ya no puede medirse únicamente por los niveles de abandono o terminalidad. El problema también se refleja en cuántos estudiantes logran completar la escuela en los tiempos previstos y con los conocimientos fundamentales.

En ese escenario, el especialista en educación Mariano Narodowski, director del área de Educación de la Universidad Torcuato Di Tella, volvió a plantear un diagnóstico particularmente crítico sobre la situación educativa del país.

Durante una entrevista televisiva, sostuvo que solo 10 de cada 100 chicos que ingresan a primer grado consiguen terminar la secundaria en tiempo y forma y con los aprendizajes básicos esperados. El dato coincide con estudios que Narodowski ya había citado anteriormente y que muestran una fuerte caída respecto de mediciones previas.

Para el académico, esta situación pone en riesgo una de las principales reservas con las que contó históricamente el país: su capital humano. En ese sentido, lanzó una advertencia contundente: “El stock de talento se terminó”, en referencia a la capacidad del sistema para formar nuevas generaciones con los conocimientos necesarios.

Un problema que también alcanza a los sectores de mayores ingresos

Uno de los aspectos que más preocupa al especialista es que las dificultades de aprendizaje no se limitan a los sectores de menores recursos.

Narodowski señaló que incluso los estudiantes argentinos de mayores ingresos presentan resultados educativos que los ubican en niveles comparables con los sectores más vulnerables de otros países.

En una entrevista anterior había citado los resultados de las pruebas PISA para advertir que los jóvenes de sectores acomodados de la Argentina alcanzaban desempeños similares a los estudiantes de menores recursos de países como Turquía o Vietnam.

La situación también fue planteada recientemente en el Coloquio de IDEA, donde Narodowski vinculó el deterioro educativo con la disponibilidad futura de capital humano. Allí se señaló que el 59% de los estudiantes se encuentra en situación de pobreza de aprendizaje, mientras que apenas 10 de cada 100 logran completar la secundaria en tiempo y forma con los saberes básicos.

Los aprendizajes básicos, en el centro de la discusión

Uno de los indicadores que concentra la preocupación es la denominada pobreza de aprendizaje, utilizada para medir la capacidad de los estudiantes para comprender textos sencillos.

Los datos recientes ubican a la Argentina en una situación comparable con países como Marruecos y El Salvador en determinados indicadores internacionales. Para Narodowski, esto muestra que el problema no puede explicarse solamente por la falta de recursos económicos.

El especialista sostiene que existe una combinación de factores vinculados con la organización del sistema, las políticas educativas y las condiciones en las que trabajan las escuelas.

En ese sentido, cuestiona que muchas decisiones se tomen desde estructuras centrales que, a su entender, terminan desconociendo las particularidades de cada establecimiento.

La discusión sobre la repitencia y la evaluación

Otro de los puntos cuestionados por Narodowski es la manera en que el sistema aborda la repitencia, la evaluación y la promoción de los estudiantes.

Desde su perspectiva, las políticas destinadas a evitar el abandono escolar no deberían significar una reducción de las exigencias académicas ni dejar de lado la necesidad de garantizar aprendizajes concretos.

El planteo abre una discusión más amplia sobre cómo lograr que los estudiantes permanezcan dentro del sistema educativo, pero también sobre qué aprenden durante ese recorrido.

Para el especialista, permanecer en la escuela no alcanza si no existe una adquisición efectiva de conocimientos y capacidades.

Más autonomía para las escuelas

Entre las alternativas que propone aparece una mayor autonomía para los establecimientos educativos.

Narodowski sostiene que docentes y directivos deberían contar con más herramientas y margen de decisión para responder a las características de cada comunidad, en lugar de estar condicionados por una estructura excesivamente centralizada.

En una entrevista difundida por la Universidad Torcuato Di Tella, el especialista planteó la necesidad de dejar de desconfiar de las escuelas, los docentes y los directivos, y otorgarles apoyo y recursos para que puedan tomar decisiones vinculadas con las realidades concretas de sus instituciones.

También cuestionó la sobrecarga administrativa que, según su mirada, termina desplazando a los equipos directivos de su función pedagógica.

El desafío inmediato: qué hacer con los docentes que ya están en las aulas

Narodowski también puso el foco en la formación y las condiciones de trabajo de los docentes.

Si bien considera necesaria una transformación de la formación docente, advierte que cualquier reforma de ese tipo requiere años para producir resultados. Por eso, plantea que las políticas educativas deberían concentrarse también en los docentes que actualmente están frente a las aulas.

La discusión, en ese sentido, excede la modificación de programas o planes de estudio. Incluye cuestiones vinculadas con la carrera docente, los incentivos, la evaluación, la autonomía institucional y la capacidad de las escuelas para tomar decisiones.

Una crisis que también impacta en el futuro productivo

El debate educativo comenzó a ocupar un lugar cada vez más vinculado con el desarrollo económico. En el reciente Coloquio de IDEA, referentes empresariales y especialistas coincidieron en que la pérdida de aprendizajes básicos puede convertirse en un problema para la disponibilidad futura de trabajadores calificados.

En ese contexto, la advertencia de Narodowski apunta a una consecuencia que va más allá de las aulas: si el sistema educativo no logra garantizar aprendizajes básicos, el país tendrá dificultades para formar el capital humano que necesita para sostener su desarrollo.

El especialista reconoce que existen experiencias educativas positivas en distintas provincias y escuelas. Pero considera que esos casos todavía aparecen como esfuerzos aislados que necesitan ser identificados, evaluados y replicados.

Su diagnóstico, en definitiva, no apunta solamente a los resultados de una prueba o a una política puntual. Plantea una discusión de fondo sobre qué conocimientos debe garantizar la escuela argentina, cómo se organiza el sistema y qué lugar ocupan los docentes y las instituciones en las decisiones educativas.

Fuente: La Voz, Universidad Torcuato Di Tella y datos citados por Narodowski.

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