Un informe privado reveló que el financiamiento al sector privado perdió dinamismo durante julio. Solo los créditos hipotecarios y los préstamos en dólares mostraron crecimiento.
El crédito al sector privado volvió a desacelerarse durante julio y confirmó la tendencia de menor crecimiento que viene mostrando el sistema financiero argentino en 2026. Según un informe de First Capital Group, elaborado con datos del Banco Central, los préstamos en pesos registraron una caída del 1% en términos reales respecto del mes anterior.
Entre las líneas de financiamiento, las tarjetas de crédito volvieron a mostrar uno de los desempeños más débiles, con una baja del 3,7% mensual y una caída acumulada del 9,8% interanual una vez descontada la inflación.
Las tarjetas de crédito profundizaron la caída
El saldo financiado con tarjetas de crédito alcanzó los $24,8 billones al cierre de julio.
En términos nominales, la cartera retrocedió un 1,7% frente a junio, mientras que en la comparación interanual mostró un crecimiento del 20,6%.
Sin embargo, al considerar la inflación estimada para el período, el resultado fue negativo: la financiación mediante tarjetas cayó 3,7% en el último mes y 9,8% respecto de julio de 2025.
Guillermo Barbero, socio de First Capital Group, explicó que durante julio no solo disminuyó el saldo en términos reales, sino que además se registró una baja nominal, lo que indica que los pagos realizados por los usuarios superaron a las nuevas financiaciones otorgadas.
Según el especialista, la menor expectativa de inflación redujo el incentivo para financiar consumos, mientras que las entidades financieras mantienen una política prudente al momento de ampliar los límites de crédito.
También retrocedieron los préstamos comerciales y personales
El informe señala que la mayoría de las líneas de crédito en pesos registraron caídas reales durante julio.
Los préstamos comerciales alcanzaron un saldo de $35,4 billones, con un crecimiento nominal del 1,7%, aunque en términos reales mostraron una baja del 0,3% mensual y del 1% interanual.
Para Barbero, el comportamiento refleja un escenario de menor demanda por parte de empresas y comercios, que en muchos casos comenzaron a optar por financiamiento en moneda extranjera.
Por su parte, los préstamos personales sumaron $21,5 billones luego de crecer un 1,3% nominal en julio. No obstante, descontada la inflación, registraron una caída del 0,7% mensual y del 5,4% interanual, acumulando diez meses consecutivos sin superar la evolución de los precios.
Los créditos hipotecarios fueron la excepción
La única línea de financiamiento que logró crecer por encima de la inflación fue la de los créditos hipotecarios, incluidos los ajustables por UVA.
Durante julio, la cartera alcanzó los $8,2 billones, tras aumentar un 4,3% nominal, equivalente a una mejora del 2,3% en términos reales respecto de junio y del 43,7% frente al mismo mes del año pasado.
Desde First Capital Group atribuyeron este comportamiento a la expectativa de una inflación más baja y al renovado interés por este tipo de préstamos, aunque advirtieron que el mercado todavía enfrenta el desafío de conseguir mayores fuentes de fondeo para sostener el crecimiento.
El crédito en dólares mantuvo su expansión
A diferencia de lo ocurrido con los préstamos en pesos, el financiamiento en dólares continuó creciendo.
El saldo total alcanzó los US$24.829 millones, con un incremento del 4,7% mensual y del 45,1% interanual.
Tres cuartas partes de ese volumen correspondieron a préstamos comerciales, que aumentaron un 5,3% durante julio.
También creció el saldo financiado en dólares mediante tarjetas de crédito, que llegó a US$797 millones, impulsado principalmente por consumos vinculados al turismo internacional y a compras realizadas en plataformas del exterior.
Fuente: Diario Perfil


