La víctima, de 72 años, se encontraba parcialmente sedada antes de una operación de rodilla cuando denunció haber sido abusada por un anestesiólogo. La Justicia también cuestionó al hospital por no haber tomado medidas ante las advertencias de cinco integrantes del personal de enfermería.
Una paciente de 72 años que había ingresado al Hospital Italiano de Buenos Aires para someterse a una operación de rodilla fue víctima de un abuso sexual mientras se encontraba parcialmente sedada. Por el hecho, la Justicia condenó civilmente al anestesiólogo y al establecimiento médico, que deberá pagarle $97 millones en concepto de indemnización.
El episodio ocurrió el 19 de octubre de 2021, en una sala prequirúrgica del hospital. La mujer había sido trasladada allí para comenzar los preparativos de una intervención en su rodilla derecha y se encontraba bajo los efectos de la medicación.
Según su denuncia, el anestesiólogo se acercó, realizó comentarios sobre su aspecto y posteriormente abusó sexualmente de ella. La paciente intentó pedir ayuda, pero tenía dificultades para hablar porque no llevaba sus prótesis dentales y estaba afectada por la sedación.
Finalmente, logró llamar a una enfermera, quien acudió después de que la mujer la convocara en tres oportunidades. Para ese momento, el médico ya se había retirado. La situación fue comunicada al cirujano, la operación fue suspendida y esa misma noche la paciente realizó la denuncia policial acompañada por sus familiares.
Las advertencias del personal
Durante el proceso judicial, los testimonios de cuatro enfermeras y un enfermero resultaron relevantes. Los trabajadores aseguraron que habían advertido previamente a las autoridades del hospital sobre comportamientos que consideraban irregulares por parte del anestesiólogo.
Entre las situaciones que describieron se encontraba que el profesional permaneciera a solas con pacientes sedadas y cerrara las cortinas de los boxes. También señalaron que en otras ocasiones habían encontrado a pacientes inconscientes en posiciones que les llamaban la atención o con el torso descubierto.
De acuerdo con los testimonios incorporados a la causa, las autoridades del establecimiento habían sido informadas sobre esas situaciones e incluso se les habría solicitado a integrantes del personal que vigilaran al médico. Sin embargo, los enfermeros señalaron que esa tarea era difícil de sostener debido a la cantidad de pacientes y a la dinámica del sector.
La responsabilidad del hospital
El fallo fue dictado por el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Civil N°34, a cargo del juez Ignacio Rebaudi Basavilbaso. El magistrado consideró que la responsabilidad no correspondía únicamente al anestesiólogo, sino también al Hospital Italiano.
Según la sentencia, el profesional aprovechó su condición de médico, el acceso a una paciente vulnerable y el ámbito hospitalario para cometer el abuso. Al mismo tiempo, el juez cuestionó que el establecimiento no hubiera implementado medidas concretas pese a las advertencias previas realizadas por trabajadores del sector.
El magistrado sostuvo que el hospital incumplió su obligación de seguridad y consideró que el sistema de salud había fallado en la protección de la víctima.
El anestesiólogo, por su parte, había negado el abuso y argumentado que la paciente podía encontrarse en un estado de confusión provocado por la medicación y sus condiciones médicas. Sin embargo, ya había recibido una condena penal de tres años y medio de prisión, además de una inhabilitación especial perpetua para ejercer la medicina.
A partir de testimonios incorporados durante el proceso, la Cámara de Casación Penal también ordenó investigar otros dos posibles casos de abuso que podrían haber sido cometidos por el mismo profesional contra pacientes mujeres anestesiadas.
Fuente TN


