El mercado automotor de la República Argentina experimentó una metamorfosis radical en el transcurso de los últimos diez años. Si se analiza en detalle el mapa de patentamientos vehiculares de la temporada 2016, el escenario comercial de las concesionarias mostraba un dominio absoluto de los autos chicos, económicos y, en su gran mayoría, importados desde Brasil. Hoy, en 2026, esa realidad quedó archivada y las preferencias cambiaron de forma drástica.
Hace una década, el público masivo buscaba soluciones de movilidad compactas y tradicionales. En el listado de los diez modelos más exitosos de 2016, un total de ocho vehículos pertenecían al segmento B. El podio sectorial reflejaba a la perfección ese fenómeno de masas, estando liderado por el Fiat Palio, seguido de cerca por el Volkswagen Gol y el Renault Clio Mío, acompañados en el lote de vanguardia por el Toyota Etios, el Chevrolet Classic y el Ford Fiesta Kinetic.
Las únicas dos excepciones que lograban romper aquella hegemonía de plataformas económicas de segmento B eran la pick up Toyota Hilux y el mediano Ford Focus. Asimismo, la balanza de origen estaba inclinada hacia el país vecino: siete de esos modelos eran de procedencia brasileña frente a solo tres de producción nacional. El baúl espacioso y la silueta de los sedanes tradicionales eran, por entonces, los aliados indiscutidos de la familia de clase media.
Diez años después, el panorama es opuesto y los sedanes sufrieron lo que en el sector se conoce como «la muerte del baúl». Modelos emblemáticos como el Clio Mío, el Fiesta Kinetic o el Classic ya no existen en las cadenas de montaje, y el cliente actual prefiere resignar el tercer volumen tradicional a cambio de un puesto de manejo elevado, mayor despeje del suelo y la estética aventurera que proponen de forma masiva los crossovers y los SUVs.
En este nuevo ecosistema comercial de 2026, los reyes del mercado ya no son los autos económicos de entrada de gama. De acuerdo con el último informe de la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), el ranking actual está liderado de manera indiscutida por las pick ups medianas de producción argentina, con la Toyota Hilux a la cabeza del podio, escoltada por las nuevas generaciones de la Ford Ranger y la Volkswagen Amarok.
La categoría de automóviles de pasajeros quedó reducida a unos pocos referentes de gran volumen local como el Fiat Cronos (producido en Córdoba) y el Peugeot 208 (fabricado en El Palomar). La verdadera avanzada que terminó por sepultar a los sedanes de 2016 es la consolidación de los nuevos SUVs compactos y medianos de producción regional como el Ford Territory, el Chevrolet Tracker, el Volkswagen Tera o el Toyota Yaris Cross, que hoy ocupan los lugares de vanguardia en el gusto de los argentinos.
Fuente: Diario Ámbito Financiero


