La administración de Javier Milei busca contener el tipo de cambio para evitar que una eventual suba se traslade a los precios. Tras el 2,1% registrado en julio, el Ejecutivo confía en que la inflación retome una trayectoria descendente.
El Gobierno nacional mantiene la mirada puesta sobre la evolución del dólar y la inflación, dos variables consideradas centrales para la marcha de la economía. La administración de Javier Milei apuesta a mantener contenido el tipo de cambio mayorista para evitar que un eventual salto de la divisa impacte sobre los precios de las mercaderías.
En ese marco, el Ejecutivo apunta a que el dólar mayorista no supere los $1.500, al considerar que una cotización por encima de ese nivel podría generar mayor presión sobre los precios internos.
La estrategia se da luego de que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registrara una variación del 2,1% en julio, apenas 0,2 puntos porcentuales por encima del 1,9% de junio.
Aunque el dato implicó una leve aceleración, en el Gobierno consideran que el proceso de desaceleración de los precios continúa y esperan que la inflación vuelva a ubicarse por debajo del 2% mensual en los próximos meses.
Menores compras de dólares del Banco Central
Uno de los movimientos que refleja la estrategia oficial es la reducción de las compras diarias de reservas por parte del Banco Central (BCRA).
Según el análisis publicado por TN, la autoridad monetaria pasó de adquirir un promedio de US$100 millones diarios durante julio a unos US$33 millones en agosto, con compras acumuladas por aproximadamente US$330 millones en los primeros diez días del mes.
La decisión está vinculada, entre otros factores, con la necesidad de evitar una presión excesiva sobre el tipo de cambio que pueda terminar trasladándose a los precios.
El objetivo: inflación por debajo del 2%
El dato de julio no modificó de manera significativa las expectativas oficiales. La inflación del 2,1% estuvo influenciada, en parte, por factores estacionales vinculados al turismo y las vacaciones de invierno.
Con este escenario, el Gobierno confía en que el nivel general de precios continúe desacelerándose y que la inflación mensual pueda ubicarse nuevamente por debajo del 2%.
La evolución del dólar será, en ese sentido, uno de los factores clave para determinar si ese objetivo puede sostenerse durante los próximos meses.
Fuente TN


