El consumo en Argentina continúa mostrando un escenario crítico y no logra revertir la tendencia contractiva de los últimos meses. De acuerdo con un informe de la consultora Scentia, el gasto general de las familias registró una baja interanual del 1,6% durante mayo, consolidando cinco meses consecutivos de retroceso en lo que va de 2026.
La situación es todavía más compleja al poner el foco únicamente en el canal de supermercados y comercios barriales. En ese segmento específico, las ventas sufrieron una caída interanual del 2,7% en mayo, encadenando un proceso recesivo prolongado que arrastra ya un total de 24 meses consecutivos de variaciones negativas.
El desglose por canales comerciales revela un comportamiento dispar en el mercado. Mientras que la comercialización en hipermercados se contrajo un 4,2% interanual y los mayoristas resignaron un 1,6%, las ventas a través de plataformas de comercio electrónico (e-commerce) experimentaron un fuerte salto del 29,9%.
A pesar del notable repunte del sector digital, los especialistas advierten que este canal representa apenas el 5% de las transacciones totales, por lo que resulta insuficiente para compensar el derrumbe del comercio físico tradicional. En paralelo, el rubro de farmacias mostró un leve respiro al registrar una mejora del 2,3% interanual.
Por categorías de productos, la caída del poder adquisitivo golpeó con fuerza al sector de bebidas sin alcohol, que se desplomó un 6,1%, seguido por los productos de desayuno con una baja del 4,2% y las bebidas con alcohol con un 1,9% de retroceso. El único segmento que logró mantenerse en terreno positivo fue el de alimentos básicos.
Empresarios del sector minorista atribuyen esta caída ininterrumpida al desplome del denominado «gasto remanente» de los hogares. Se trata del dinero disponible que les queda a las familias para consumir una vez que saldaron la totalidad de los costos fijos y servicios públicos esenciales del mes.
Informes de la Universidad de Buenos Aires detallan que, antes del cambio de gestión nacional, los usuarios destinaban un 6% de sus ingresos mensuales al pago de tarifas e impuestos. Actualmente, debido a la actualización y quita de subsidios implementada por la administración de Javier Milei, ese peso fijo escaló hasta absorber entre el 14% y el 15% del presupuesto familiar.
Fuente: Página /12


