Un estudio de la UBA, Fundación Participar y Arqueos relevó cómo el aumento de los costos está modificando las decisiones de cuidado. Más de la mitad de los encuestados cambió algún hábito de atención y tres de cada diez se endeudaron por motivos de salud.
La crisis económica también comienza a impactar en las decisiones vinculadas con el cuidado de la salud. Postergar una consulta médica, dejar de comprar un medicamento o abandonar una cobertura privada son algunas de las situaciones relevadas en un estudio realizado por la Carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires (UBA), la Fundación Participar y Arqueos.
El informe analizó los efectos de la situación económica sobre el acceso a la salud y el funcionamiento del sistema sanitario bonaerense. Los resultados muestran que, frente al aumento de los costos y el deterioro de los ingresos, una parte de la población modifica sus hábitos de atención y traslada sus necesidades hacia las obras sociales y el sistema público.
Más de la mitad modificó sus hábitos de atención
De acuerdo con el relevamiento, el 56,6% de los encuestados afirmó haber cambiado algún hábito relacionado con la atención o el cuidado de su salud debido al aumento de los costos.
Entre las principales modificaciones aparece la postergación de consultas médicas: el 24,1% dijo haber retrasado alguna atención.
A su vez, el 18,1% manifestó haber dejado de comprar algún medicamento por razones económicas.
Otro dato que refleja el impacto de la situación es que el 30,2% de las personas consultadas aseguró haberse endeudado por cuestiones relacionadas con la salud.
Para Melina Alcaraz, socióloga y coordinadora del estudio, estos datos muestran que el problema excede la pérdida de poder adquisitivo.
“La crisis económica no sólo afecta el bolsillo: empieza a modificar la manera en que las personas cuidan su salud”, explicó. Según señaló, cuando una persona posterga una consulta, deja de adquirir un medicamento o una familia debe endeudarse para afrontar una atención, “estamos frente a consecuencias sanitarias concretas de la crisis”.
La cobertura estatal mantiene un fuerte respaldo
Pese al avance de las dificultades económicas, el estudio registra una amplia valoración del papel del Estado en materia sanitaria.
El 72,3% de las personas encuestadas considera que el Estado debe garantizar la cobertura de salud. Entre los bonaerenses, esa responsabilidad es atribuida principalmente al Gobierno provincial.
En contraste, apenas el 12,4% se inclina por un sistema de salud exclusivamente privado.
El resultado mantiene una tendencia observada en 2025, cuando el 69% consideraba que la salud debía ser financiada y garantizada por el Estado, mientras que el 24% prefería un sistema privado.
El costo de las prepagas impulsa cambios de cobertura
La pérdida de capacidad económica también se refleja en las coberturas médicas.
Según el relevamiento, el 51,3% de los encuestados conoce a personas que dejaron de pagar una prepaga y pasaron a una obra social o al sistema público.
El dato muestra que la necesidad de atención sanitaria permanece, incluso cuando las familias ya no pueden afrontar determinados costos. En esos casos, la demanda se desplaza hacia otras coberturas y, en última instancia, hacia los servicios públicos.
La investigación describe así un proceso en el que la crisis económica genera modificaciones sucesivas: algunas personas abandonan prestaciones privadas, otras recurren a obras sociales y una parte creciente termina utilizando servicios estatales.
IOMA registró un aumento de la demanda
La situación también aparece reflejada en los registros de la obra social de la provincia de Buenos Aires (IOMA).
Durante el primer trimestre de 2026, el organismo registró un incremento del 10% en la demanda de servicios médicos y medicamentos.
Entre los 7.533 afiliados identificados que trasladaron consumos desde otras coberturas, el 70% provenía de PAMI, el 22% de empresas de medicina prepaga y el 8% de otras obras sociales.
Los testimonios incluidos en el estudio también muestran situaciones en las que personas mayores que cuentan con PAMI e IOMA recurren a la obra social provincial para acceder a medicamentos, estudios o especialistas cuando encuentran dificultades para obtener esas prestaciones a través de la cobertura nacional.
Para Alcaraz, el fenómeno responde a un desplazamiento de la demanda que no implica que las necesidades sanitarias hayan desaparecido.
“La necesidad de atención no desaparece porque una persona deje de poder pagar una prepaga o porque otra cobertura no le dé respuesta. Lo que vemos es un desplazamiento de esa demanda hacia el sistema solidario y público”, sostuvo.
Un efecto en cadena sobre el sistema sanitario
El estudio plantea que los distintos indicadores deben analizarse de manera conjunta. La caída de los ingresos y el aumento de los costos afectan la posibilidad de sostener coberturas privadas, mientras que esa situación genera una mayor demanda sobre las obras sociales y los servicios estatales.
En el caso bonaerense, una parte de esa presión recae sobre IOMA y el sistema provincial de salud.
El 48,5% de los encuestados considera que la falta de recursos provenientes del Estado nacional afecta mucho al sistema público de salud de la provincia.
A esto se suma que más de la mitad de las personas consultadas manifiesta desconfianza respecto de la capacidad del Gobierno nacional para mejorar el funcionamiento del sistema público sanitario.
El relevamiento identifica de esta manera un efecto en cascada: las dificultades económicas reducen la capacidad de las familias para afrontar determinados gastos de salud, disminuyen el acceso a coberturas privadas y trasladan parte de la demanda hacia las obras sociales y el sistema público.
En ese escenario, decisiones que pueden parecer individuales —como postergar una consulta o dejar de comprar un medicamento— terminan formando parte de un fenómeno más amplio que impacta sobre el conjunto del sistema sanitario.
Fuente: Agencia DIB / estudio de la Carrera de Sociología de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA, Fundación Participar y Arqueos.


