Un informe del grupo Economía.política.ciencia (EPC) advierte sobre el impacto de los recortes en el sistema científico y tecnológico nacional. El Conicet, el INTA, el INTI y la Comisión Nacional de Energía Atómica figuran entre los organismos afectados. Desde diciembre de 2023 se perdieron 8.496 puestos de trabajo en el sector.
El sistema científico y tecnológico argentino atraviesa un escenario de fuerte reducción de personal y recursos. Durante el tercer trimestre de 2026 se perdieron, en promedio, 22,8 puestos de trabajo por día en organismos vinculados a la ciencia y la tecnología, de acuerdo con el último relevamiento del grupo Economía.política.ciencia (EPC), dependiente del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación.
La cifra representa un incremento significativo respecto del promedio registrado desde diciembre de 2023, cuando asumió el gobierno de Javier Milei. Desde entonces, el sector acumula la pérdida de 8.496 empleos, con un promedio de 8,5 puestos de trabajo menos por día.
Entre los organismos más afectados aparecen el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) y la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea), además de otras instituciones estratégicas para el desarrollo científico nacional.
El impacto sobre el Conicet y el INTA
Uno de los datos más relevantes del informe corresponde al Conicet, principal organismo científico y tecnológico del país. Desde diciembre de 2023 perdió 722 trabajadores entre investigadores de carrera y personal de apoyo. A esto se suma una reducción de 2.418 becas, lo que representa un fuerte impacto sobre la formación de nuevos investigadores y la continuidad de sus trayectorias profesionales.
En total, 3.140 personas dejaron de estar vinculadas al organismo entre trabajadores y becarios.
El exministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Daniel Filmus advirtió sobre la dimensión del fenómeno y sostuvo que, si bien Argentina atravesó otros períodos de emigración de científicos, como durante la dictadura militar y la década de 1990, la situación actual presenta características particularmente preocupantes.
Según Filmus, la pérdida de oportunidades laborales alcanza tanto al ámbito público como al privado, lo que dificulta la continuidad de las carreras científicas dentro del país.
El INTA también aparece entre las instituciones más afectadas. Durante el último trimestre redujo su planta de trabajadores en casi 1.000 personas, como consecuencia de la reestructuración de programas y redes federales de asistencia e investigación agropecuaria.
Desde el inicio de la actual gestión nacional, el organismo registra una reducción cercana al 30% de su personal.
Otros organismos científicos también registran recortes
La reducción de puestos de trabajo no se limita al Conicet y al INTA. El relevamiento también identifica dificultades en el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), el Servicio Meteorológico Nacional y el Instituto Nacional de Enfermedades Virales Humanas ANLIS-Malbrán.
En el ámbito empresarial, el informe menciona a Fadea, Nucleoeléctrica Argentina y Veng, compañías vinculadas al desarrollo y la producción de tecnología en sectores estratégicos.
Filmus señaló que el impacto alcanza tanto a las ciencias sociales como a las áreas que requieren equipamiento, insumos e infraestructura para desarrollar investigaciones y generar innovación tecnológica.
Preocupación por el presupuesto científico de 2027
A la reducción de personal se suma la discusión por los recursos destinados al sistema científico. Según el planteo presentado en el informe, el Gobierno no estaría cumpliendo con los objetivos establecidos por la Ley de Financiamiento del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación, que contempla un incremento progresivo de la inversión hasta alcanzar el 1% del PBI en 2032.
Para 2027, la inversión prevista por esa normativa debería ubicarse en el 0,59% del PBI. Sin embargo, el proyecto presupuestario del Gobierno contempla una asignación del 0,17%.
La científica y diputada nacional Adriana Serquis también advirtió sobre el escenario que podría abrirse si se aprueba el presupuesto proyectado para el próximo año.
De acuerdo con sus estimaciones, varios organismos científicos recibirían partidas inferiores a las de 2026. Entre ellos mencionó al Conicet, con una reducción del 9,3%; la CNEA, con una caída del 17,9%; el INTA, con el 18,4%; y el INTI, con el 17,9%.
Serquis sostuvo que estas reducciones profundizarían un proceso de deterioro presupuestario que ya lleva tres años consecutivos y que afecta las capacidades operativas de las instituciones.
El escenario vuelve a poner en discusión el futuro de la investigación, el desarrollo tecnológico y la formación de profesionales especializados en Argentina, en un contexto en el que la pérdida de puestos de trabajo y de oportunidades de financiamiento plantea nuevos desafíos para la continuidad del sistema científico nacional.
Fuente: Página 12


