Los empleados del Municipio enfrentan un panorama económico adverso mientras se aproxima la reapertura de la mesa salarial.

Reunión paritaria en agenda
Este mes finaliza el acuerdo paritario vigente entre la Municipalidad de Olavarría y el Sindicato de Trabajadores Municipales. Ambas partes estudian alternativas frente a una coyuntura que reconocen como difícil y que condiciona la discusión salarial.
Con los haberes de septiembre, los empleados cobraron la última cuota del bono extraordinario pagado en tres tramos desde julio. El impacto del beneficio varió según las categorías: entre un 5 % y un 13 % en los sueldos más bajos, entre un 2,5 % y un 4,5 % en los intermedios, y entre un 0,2 % y un 1,2 % en los más altos.
El Ejecutivo también dispuso un bono destinado a jubilados y pensionados municipales, financiado con fondos propios, ya que no incide sobre el básico ni en el cálculo que realiza el Instituto de Previsión Social.
Voceros de la negociación confirmaron que ya se realizaron varios encuentros informales para acercar posiciones. La fecha del encuentro formal aún no fue establecida, aunque los plazos son considerados razonables en función de los tiempos administrativos para la liquidación de haberes.
Las fuentes consultadas evitaron precisar montos o porcentajes, aunque en el ámbito sindical crece la expectativa por una recomposición que acompañe la evolución de los precios. Desde el gremio remarcan que el salario municipal quedó rezagado durante los primeros meses de 2024, tras el salto inflacionario, y que las mejoras posteriores no lograron revertir la pérdida de poder adquisitivo.
Una de las propuestas sindicales apunta a que el nuevo acuerdo tome como referencia el índice de inflación del INDEC, el mismo indicador que el Ejecutivo utiliza para actualizar tasas municipales.
Por el lado del municipio, participarían en la negociación la jefa de Gabinete, Mercedes Landívar, y el director de Personal, Alex Herrera. En representación de los trabajadores, encabezados por José Stuppia, se espera la presencia de varios integrantes de la comisión directiva, incluyendo delegados jubilados.
Preocupación entre los trabajadores
Los empleados municipales de Olavarría atraviesan un momento de fuerte tensión económica. Los aumentos en los servicios públicos, la suba constante de los alimentos y el encarecimiento del transporte redujeron el poder de compra de los salarios. En los últimos meses, muchos trabajadores expresaron preocupación por la falta de previsibilidad y por la dificultad de sostener los gastos básicos del hogar.
A esta situación se suma la incertidumbre respecto del rumbo económico nacional, que impacta de manera directa en los ingresos municipales y en la capacidad del Estado local para mejorar los haberes. El malestar general se traduce en expectativas crecientes ante la próxima negociación paritaria, que podría definir el nivel de recomposición salarial de lo que resta del año.
Antecedentes y contexto
En julio, municipio y sindicato habían sellado una bonificación no remunerativa que se abonó en tres cuotas. El beneficio osciló entre 75.000 y 300.000 pesos, según la escala salarial, con un impacto mayor en los tramos más bajos.
Durante el primer semestre, el Ejecutivo aplicó un incremento del 9 % para algunos sectores, aunque reconoció que el ajuste resultó insuficiente ante la inflación acumulada. Esa brecha motivó reclamos gremiales y pedidos de reapertura de la paritaria.
La situación local refleja una problemática extendida en toda la provincia: varios municipios bonaerenses enfrentan tensiones financieras por la caída de la coparticipación, los recortes nacionales y el aumento del gasto operativo. En algunos distritos, los gobiernos locales redujeron horas extras, congelaron sueldos o aplicaron rebajas directas para sostener el pago de salarios y aguinaldos.
En el plano nacional, el empleo público registró una contracción del 15 % desde fines de 2023, en el marco de una política de ajuste que repercute en las administraciones municipales. Las tarifas, el transporte y los servicios básicos continúan en alza, y los trabajadores ven cómo sus ingresos pierden valor mes a mes.
En Olavarría, la incertidumbre domina el ánimo del personal. Cada nuevo aumento apenas alcanza a cubrir una parte del encarecimiento del costo de vida. Con este panorama, la próxima mesa paritaria se presenta como una instancia decisiva para recuperar el poder adquisitivo y sostener la estabilidad económica de las familias municipales. (InfoNoticias)


