El dato surge de un relevamiento del Observatorio de Datos Estratégicos. Las muertes se produjeron en 51 siniestros registrados en 35 municipios y representaron un aumento del 28% respecto de junio. Más del 60% de las víctimas falleció en rutas nacionales o provinciales.
Un total de 63 personas murieron durante julio como consecuencia de siniestros viales en la provincia de Buenos Aires, según un relevamiento realizado por el Observatorio de Datos Estratégicos (ODE).
Las víctimas fatales se registraron en 51 siniestros ocurridos en 35 municipios bonaerenses. El número representa un incremento significativo respecto de junio, cuando se habían contabilizado 49 fallecidos. En términos intermensuales, el aumento fue del 28%.
De acuerdo con el informe, durante julio se registraron en promedio dos muertes por día por siniestros viales en rutas y calles bonaerenses. En el acumulado de junio y julio, la cifra ascendió a 112 víctimas.
“En julio hubo un 28% más de víctimas fatales del tránsito que en el mes anterior. Son números que tienen que interpelarnos porque detrás de cada estadística hay personas, familias y comunidades atravesadas por una pérdida que, en muchos casos, podría haberse evitado”, señaló Pedro Perrotta, titular del ODE.
La Plata concentró la mayor cantidad de víctimas
La Plata fue el municipio con más víctimas fatales durante julio, con 10 fallecidos. Le siguió Luján, con siete muertes, todas correspondientes a un mismo siniestro.
Luego aparecen Bahía Blanca, San Andrés de Giles y Tres Arroyos, con tres víctimas cada uno.
En tanto, se registraron dos fallecidos en Berisso, Coronel Suárez, General Alvarado, Las Flores, Lobos, Pehuajó y Tigre.
Los municipios que contabilizaron una víctima fatal fueron Almirante Brown, Ayacucho, Cañuelas, Chacabuco, Coronel Dorrego, Escobar, Ezeiza, General Pueyrredón, General Rodríguez, La Matanza, Lincoln, Lomas de Zamora, Maipú, Necochea, Pilar, Ramallo, Rivadavia, Rojas, San Cayetano, San Isidro, San Nicolás, San Pedro y 25 de Mayo.
Dos de cada tres víctimas fueron varones
Del total de 63 personas fallecidas, 43 fueron varones, equivalentes al 68,2%, y 20 fueron mujeres, el 31,8%.
La edad promedio de las víctimas fue de 39,8 años. Entre los hombres, el promedio fue de 44 años, mientras que entre las mujeres fue de 32.
Las edades registradas abarcaron desde los 10 hasta los 85 años.
Autos y motos, entre los vehículos involucrados
El relevamiento contabilizó 43 víctimas vinculadas con automóviles, 14 con motocicletas, cuatro peatones y dos ciclistas.
El Observatorio aclaró que la cantidad de víctimas no coincide necesariamente con el número de vehículos involucrados, ya que en algunos siniestros varias personas viajaban en un mismo rodado.
Un ejemplo fue el hecho ocurrido en Luján, donde siete personas que viajaban en un mismo automóvil murieron.
En total, los siniestros relevados involucraron 31 autos, 14 motos, cuatro peatones y dos bicicletas.
Las rutas concentraron el 61,9% de las muertes
Uno de los principales datos del informe está relacionado con el lugar donde ocurrieron los siniestros.
En rutas nacionales se registraron 22 fallecidos en 18 hechos, mientras que en rutas provinciales hubo 17 víctimas en nueve siniestros.
En conjunto, las rutas nacionales y provinciales concentraron 39 de las 63 muertes de julio, equivalentes al 61,9% del total.
Por otra parte, en calles, avenidas, barrios, pasos a nivel y otros sectores ubicados dentro de localidades se registraron 24 fallecidos en 24 siniestros.
Perrotta sostuvo que los datos plantean la necesidad de fortalecer los controles y la prevención vial. “Los controles tienen que ser sostenidos, visibles y planificados sobre la base de dónde, cuándo y cómo se producen los siniestros. La prevención requiere presencia territorial, fiscalización y capacidad de anticipación”, afirmó.
Los viernes fueron los días con más víctimas
El análisis del ODE también permitió identificar diferencias según el día de la semana.
Los viernes concentraron la mayor cantidad de víctimas fatales, con 17 fallecidos. Los domingos y jueves registraron 10 víctimas cada uno; los miércoles, nueve; los sábados y martes, siete; y los lunes, tres.
El 31 de julio fue la jornada con mayor cantidad de muertes del mes, con ocho fallecidos en dos siniestros. La cifra estuvo determinada principalmente por el hecho ocurrido en Luján, donde murieron siete personas.
Educación vial y prevención
Desde el Observatorio señalaron que la reducción de la siniestralidad no depende únicamente de los controles y las sanciones, sino también de políticas permanentes de educación y concientización.
“Las campañas de educación vial no pueden aparecer solamente después de un accidente grave o en determinadas fechas del calendario. Necesitamos campañas permanentes, desde las escuelas y también dirigidas a conductores de autos, motociclistas, ciclistas y peatones”, sostuvo Perrotta.
El titular del ODE planteó además que las políticas de prevención deben contemplar las características particulares de cada territorio y utilizar la información disponible para identificar los principales factores de riesgo.
“Cada número que incorporamos a una estadística representa una vida perdida. El desafío es transformar esos datos en decisiones: mejores controles, infraestructura más segura, educación vial, planificación y prevención”, concluyó.
Fuente: Agencia DIB


