La tasa de fecundidad bonaerense pasó de más de dos hijos por mujer en 2010 y podría acercarse a uno hacia 2040. El descenso de los nacimientos ya impacta en el nivel Inicial y, en los próximos años, alcanzaría a Primaria y Secundaria.
La Provincia de Buenos Aires atraviesa un fuerte descenso de la natalidad, una transformación demográfica que ya comienza a reflejarse en las aulas y que podría modificar de manera significativa la planificación del sistema educativo durante los próximos años.
Según un informe elaborado por el Observatorio de Políticas Poblacionales y Migratorias del Ministerio de Gobierno bonaerense, junto con el Laboratorio de Investigación de Lazos Socio-Urbanos (LILSU), la tasa global de fecundidad pasó de superar los dos hijos por mujer en 2010 y podría ubicarse cerca de un hijo por mujer hacia 2040.
La reducción también se refleja en la cantidad de nacimientos. La tasa bruta de natalidad provincial pasó de aproximadamente 19 nacimientos cada mil habitantes en 2012 a cerca de 10 en 2023, último dato señalado en el informe.
El impacto ya se observa en los jardines
Uno de los primeros sectores donde se hace visible la transformación demográfica es el nivel Inicial. La disminución de los nacimientos genera, algunos años después, una menor cantidad de niños y niñas que ingresan al sistema educativo.
De acuerdo con las proyecciones de la Dirección General de Cultura y Educación bonaerense, en 2024 había alrededor de 578 mil estudiantes en el nivel Inicial.
La estimación oficial prevé que esa matrícula se reduzca a 474 mil alumnos en 2027 y que posteriormente se ubique en torno a los 450 mil.
Esto significa que la Provincia podría registrar más de 100 mil alumnos menos en el nivel Inicial en apenas tres años.
El descenso se produce pese a que durante los últimos años se amplió la cobertura educativa, especialmente en las salas de 3 y 4 años. Esa expansión permitió compensar parcialmente la reducción de la población infantil, aunque no logró revertir el efecto de la caída de los nacimientos.
La Secundaria todavía crecerá antes de comenzar a bajar
El impacto demográfico no se traslada de manera inmediata ni uniforme a todos los niveles educativos.
Por la propia dinámica de las cohortes, el primer efecto aparece en el nivel Inicial y posteriormente alcanza a la Primaria y la Secundaria.
En el caso de la educación secundaria, las proyecciones todavía anticipan algunos años de crecimiento. La matrícula podría alcanzar en 2028 un máximo de aproximadamente 1,75 millones de estudiantes, frente a los 1,67 millones registrados en 2024.
Este incremento está relacionado con el aumento de la cobertura de la Secundaria durante los últimos 15 años y con una reducción del abandono escolar, que permitió que más adolescentes permanezcan dentro del sistema educativo.
Sin embargo, las proyecciones marcan que 2028 sería un punto de inflexión. A partir de entonces, la matrícula secundaria comenzaría a disminuir de manera progresiva a medida que las generaciones más pequeñas lleguen a esas edades.
Un desafío para la planificación educativa
El descenso de la natalidad no es un fenómeno exclusivo de la Provincia de Buenos Aires, ya que la cantidad de nacimientos viene disminuyendo en todo el país. Sin embargo, el impacto bonaerense adquiere una dimensión particular por el peso demográfico de la provincia y por la cantidad de personas que utilizan sus servicios públicos.
La reducción de las matrículas plantea nuevos desafíos para la planificación educativa, desde la distribución de establecimientos y recursos hasta la organización de cargos docentes y la necesidad de adaptar la infraestructura a una población escolar que podría ser cada vez menor.
El cambio demográfico, que durante décadas podía observarse principalmente en las estadísticas de nacimientos, ya empieza a traducirse en un fenómeno concreto dentro de las escuelas bonaerenses.
Fuente: Agencia DIB.


