Irina San Sebastián, nacida en Bahía Blanca y egresada de la Universidad Nacional de La Plata, recibió un reconocimiento de la Unión Astronómica Internacional. El asteroide 2000 RG62 fue bautizado oficialmente como “San Sebastián”.

La ciencia argentina sumó un nuevo reconocimiento internacional. Irina San Sebastián, astrónoma nacida en Bahía Blanca y formada en la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), fue homenajeada con el nombre de un asteroide que actualmente orbita alrededor del Sol.
La Unión Astronómica Internacional (IAU) oficializó recientemente la denominación “San Sebastián” para el asteroide identificado originalmente como 2000 RG62, descubierto a comienzos de este siglo por el programa LINEAR.
Para la científica, el anuncio significó una emoción inesperada. “Sentí muchísima emoción. Cuando me enteré estaba sola en mi casa e indefectiblemente me largué a llorar de la alegría”, contó.
De Bahía Blanca a la investigación planetaria
San Sebastián llegó a La Plata en 2007 para comenzar sus estudios universitarios. En la UNLP obtuvo la Licenciatura en Astronomía en 2015 y completó su Doctorado en 2020.
Durante su trayectoria se desempeñó como becaria doctoral y postdoctoral del Conicet y desarrolló parte de su actividad científica en el Instituto de Astrofísica de La Plata.
Actualmente vive en Milán, Italia, donde trabaja en el Politecnico di Milano e integra el grupo TRACES del DART Lab.
Su especialidad se encuentra dentro del campo de las Ciencias Planetarias. En la actualidad investiga los llamados asteroides rubble-pile, objetos constituidos por fragmentos de roca que permanecen unidos principalmente por su propia gravedad.
Una investigación vinculada con la defensa planetaria
El trabajo de la astrónoma tiene además una aplicación vinculada con la defensa planetaria, un área que busca comprender el comportamiento de los asteroides potencialmente peligrosos y desarrollar estrategias que permitan prevenir o reducir los riesgos asociados a un eventual impacto contra la Tierra.
San Sebastián estudia las propiedades y la estructura de estos cuerpos mediante experimentos en condiciones de microgravedad.
“Conocer su estructura y comportamiento nos permite evaluar con mayor precisión su respuesta ante posibles técnicas de desviación”, explicó la científica.
El reconocimiento llegó desde Sudamérica
La propuesta para que el asteroide llevara su apellido fue realizada por el investigador uruguayo Gonzalo Tancredi, quien conoce a San Sebastián desde sus primeros años dentro de la investigación científica.
Para la astrónoma, ese aspecto le otorgó un significado especial al reconocimiento, ya que el nuevo nombre se suma al de otros científicos y científicas a quienes admira.
El antecedente de Ana Teresa Diego
Entre los antecedentes que tienen un significado particular para San Sebastián aparece Ana Teresa Diego, estudiante de Astronomía de la UNLP que fue secuestrada y desaparecida durante la última dictadura cívico-militar-eclesiástica.
Diego también era oriunda de Bahía Blanca y había llegado a La Plata para estudiar Astronomía. En 2011, la Unión Astronómica Internacional bautizó “Anadiego” a un asteroide en su homenaje, en lo que constituyó la primera vez que el organismo nombró un cuerpo del Sistema Solar en memoria de una persona desaparecida.
San Sebastián recordó que conoció su historia desde que ingresó a la facultad y que siempre estuvo presente durante su recorrido académico y político.
“Nos han arrebatado estas respuestas, pero no la memoria”, expresó al referirse a las preguntas sobre qué habría sido de la vida y la carrera científica de Diego si la dictadura no hubiera interrumpido su historia.
El valor de la universidad pública
La científica también vinculó el reconocimiento con su formación en la educación pública argentina. Entre 2007 y 2023 estudió y trabajó en la UNLP, una etapa que, según sus palabras, significó mucho más que una formación académica.
“Es inevitable no relacionar la UNLP, y en general la educación pública, con este reconocimiento”, sostuvo San Sebastián, quien destacó que la universidad le permitió construir su carrera, aprender a trabajar colectivamente y desarrollar una mirada crítica sobre su entorno.
El deseo de regresar a hacer ciencia en Argentina
Actualmente radicada en Italia, San Sebastián manifestó su intención de regresar al país y continuar allí su actividad científica en el futuro.
La investigadora señaló que atraviesa un momento complejo para la ciencia argentina, marcado por la falta de presupuesto, los recortes y la salida de trabajadores del sistema científico.
En ese contexto, recordó que su permanencia en la actividad científica fuera del país estuvo relacionada con la necesidad de encontrar una alternativa para continuar investigando.
“Argentina hace ciencia de calidad y es fundamental que la defendamos”, afirmó.
Así, mientras un asteroide lleva oficialmente su apellido y recorre el Sistema Solar, la historia de Irina San Sebastián también vuelve a poner en escena el aporte de la universidad pública y de la ciencia argentina al conocimiento internacional.
Fuente: Página/12.


