Alrededor de 1.200.000 usuarios bonaerenses —aproximadamente el 20% del total de la provincia— sufrirán un incremento directo de entre el 30% y el 50% en las boletas de gas natural tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno nacional y los gobernadores del Norte Grande, que destraba el recorte al régimen de «Zona Fría» en el Senado.
La medida impulsada por el Ejecutivo nacional retrotrae el beneficio a los parámetros previos a la ampliación de 2021, afectando el bolsillo de los vecinos de 94 distritos de la provincia de Buenos Aires durante los meses de mayor consumo.
Entre los usuarios damnificados se encuentran los olavarrienses, tal como se ha venido advirtiendo desde los últimos meses.
El pacto político que viabiliza el recorte
Para conseguir el respaldo parlamentario en la Cámara Alta y concretar un ahorro fiscal proyectado de $250.000 millones, el Gobierno nacional cerró una contrapartida clave con las provincias del norte:
Compensación al Norte Grande: El jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el ministro de Economía, Luis Caputo, acordaron con los gobernadores definir un esquema de subsidios a la energía eléctrica para las «zonas cálidas y muy cálidas», atendiendo el consumo por refrigeración en verano.
Votos en el Senado: A cambio del beneficio eléctrico en las provincias septentrionales, los senadores de la región aportarán los votos necesarios para sancionar la reducción del subsidio al gas en las zonas frías, iniciativa que ya contaba con aprobación en la Cámara de Diputados.
Impacto en el territorio bonaerense
Aunque el Ejecutivo contempla un esquema de subsidio residual para moderar las boletas finales, la quita del beneficio original impactará de forma directa en las economías locales:
Población alcanzada: El ajuste golpeará a más de un millón de hogares ubicados en municipios del interior y del sur de la provincia de Buenos Aires.
Aumentos tarifarios: El valor del servicio registrará un salto directo de hasta la mitad de la tarifa actual, concentrando el impacto en los períodos de bajas temperaturas cuando el consumo de gas se dispara.


