Un profundo análisis realizado por el Centro de Datos Chequeado, basado en las estadísticas oficiales del Ministerio de Salud de la Nación, reveló un preocupante cambio en las tendencias de mortalidad juvenil en nuestro país.
Históricamente, los siniestros viales representaban la principal causa de muerte en esta franja etaria; sin embargo, a partir de la pospandemia la situación se revirtió drásticamente.
Desde el año 2022, el suicidio se consolidó como la primera causa de deceso en jóvenes de entre 15 y 24 años, y durante el año 2024 esta dolorosa realidad se extendió también al segmento de personas de 25 a 34 años, un escenario epidemiológico que no se registraba en el territorio nacional desde hacía casi dos décadas.
De acuerdo con el último informe de Estadísticas Vitales, en 2024 se registraron en Argentina un total de 3.614 fallecimientos por suicidio, de los cuales 787 correspondieron a adolescentes y 957 a jóvenes adultos, promediando una tasa de 7,8 casos por cada 100.000 habitantes.
El fenómeno evidencia además una marcada disparidad de género, ya que 4 de cada 5 personas que murieron bajo esta circunstancia fueron varones. Especialistas del sector explican que el impacto tardío de la pandemia del coronavirus —que incrementó en un 30% los cuadros de depresión y ansiedad—, la precariedad económica, el aislamiento y la histórica brecha de acceso al sistema de salud mental son factores determinantes que profundizaron esta problemática sociosanitaria en toda la región de las Américas.
Una problemática que nos involucra a todos: Los profesionales de la salud insisten en que el suicidio es un fenómeno multicausal y que, fundamentalmente, es prevenible. La intervención oportuna del entorno familiar, afectivo, escolar y comunitario resulta crucial para identificar señales de alerta y brindar acompañamiento antes de que la situación derive en una crisis extrema.
Redes de apoyo y canales de asistencia gratuita
Si vos o alguien que conocés está atravesando un momento de crisis, sufrimiento emocional o necesita contención, existen equipos profesionales preparados para escuchar y acompañar de forma confidencial y gratuita las 24 horas, los 365 días del año:
Provincia de Buenos Aires: Subsecretaría de Salud Mental y Consumos Problemáticos.
Línea telefónica: 0800-222-5462
Línea Nacional de Salud Mental: Hospital Nacional en Red «Laura Bonaparte».
Línea telefónica: 0800-999-0091
Centro de Asistencia al Suicida (CAS):
Línea telefónica (desde todo el país): (011) 5275-1135
Señales de alerta a las que debemos prestar atención
El diálogo abierto, la escucha activa y la no estigmatización de la salud mental salvan vidas. Los especialistas de la Asociación de Psiquiatras de Argentina (APSA) recomiendan estar atentos a los siguientes cambios de comportamiento en adolescentes y jóvenes:
Aislamiento persistente: Retraimiento continuo y pérdida de comunicación con convivientes, amigos o compañeros.
Desinterés generalizado: Abandono repentino de actividades, pasatiempos o deportes que antes resultaban placenteros.
Alteraciones del sueño y alimentación: Insomnio severo, somnolencia extrema (hipersomnia), inapetencia o conductas alimenticias compulsivas.
Tristeza constante: Expresiones frecuentes de desesperanza, llanto recurrente o dificultades severas en el rendimiento escolar.
Autolesiones: Presencia de lastimaduras físicas provocadas de manera intencional como mecanismo de descarga emocional.
Fuente: Agencia DIB y Chequeado


